sábado 7 de noviembre de 2009

valor

lo digo siempre. es lo que llevo presente en la frente. las cosas tienen el valor que se les dé. así es.

una medianera en jamillan_punto_com me retuvo como la luz amarilla en posición de la roja de la imagen nos haría detenernos. precaución. al volante y en cada paso. ponga ojo el peatón y el conductor.

aquel edificio guardaba un secreto que no a todos mostraba. por un costado se percibía. quien alcanzara la posición justa. a los ojos de quien observara y buscara más que la primera impresión. más que la fachada.

cuando se dice que una amistad es un tesoro empiezan a girar la varilla del algodón de azúcar rosa y se pringa todo de un cursi dulzor. pero tan pegajoso como cierto. cuando se da con alguien que ocupa parte de tu interior es como una saca de monedas y joyas con piedras amontonadas en un cofre a la espera de ser descubierta.

soy de las que busco y remiro. de las que alcanzo a ver donde las pupilas no aciertan. olisqueo pistas y mi olfato destapa lo oculto. y así me hago con acuñadas piezas que nunca hallaría de no insistir en el inconformismo de quedarse con lo que nos muestran.
aquella fachada no era ciega. aquel perfil me habló y descubrí el corazón. privado, coqueto, sensible. hogareño. con plantas. apacible. sin perfecciones. con taras. como todos. y me convenció.

cuando el amigo se va o lo marchan es cuando hacen algo más que atracarnos. lo que nos quitan de dentro es mucho más que el baúl con el oro más reluciente, mucho más que el desenterrado botín de la palmera y el aspa con pasos en el mapa. si la amistad deja de estar resplandeciendo en nuestro adentro es cuando lo entendemos. la ausencia encañona al dolor de lo que hubo. y queda el agujero perforando sin piedad.

para ser el pequeño más valido hace falta ser valiente. convencerse de quien eres. comprar macetas y rodearte de flores. limpiar tus ventanales y encalar los marcos de los vanos. alumbrar la entrada con la bombilla más cálida. remarcar y enmarcarte con tus límites convencidos. no avergonzarte. y disfrutar de lo que eres. y así, una vez hecho esto, hacerte accesible con las escaleras que te conecten a quien quieras que suba hasta tu puerta. y cuando llamen, si te merecen, les digas que para ellos la dejaste abierta.
para ser el david del goliat más fiero lo primero es saberse bello. mirarse dentro sin miedo. ver las fisuras, los desconchones, lo oxidado y lo viciado de años. estudiar cada esquinita con detenimiento. todo al detalle. las estrecheces, los techos bajos, los escondites, el rincón sombrío y la tarima que suena. y con todo lo destartalado ensalzar lo bueno y compensarlo. lo doméstico ganando al artificio. lo natural a la impostura. cuestión de posiciones y asunción. más amor y menos caprichos de infantil adulto. la yema sin la cáscara. sin ni siquiera clara. la castaña sin caparazón y mucho menos púas.

dicen que la parcela vallada quiso tras años ser ocupada. el de las tres chimeneas quería más y encargó ampliar su edificio prolongándose a un lado.
se dice que llegó a haber planos. trazaron dónde iría lo nuevo. otro salón, más dormitorios, un baño grande, la biblioteca y una estancia de juegos. cuentan que si era innecesario, que si era fruto del derroche. que el rico siempre quiere más por no saberse satisfecho ni torcido ni derecho.
y la escala con su paseo de colorados tiestos no dijo nada. calló la puerta y no habló la ventana. dicen que el azul siguió en su calma y que en aquella casita del centro no se escuchó ni a un alma. nadie respiró en contra de la reforma que amenazaba.
de nuevo lo impuesto en balanza con lo más sincero. lo nadado en corriente frente a el cruzar de lado a lado.

cuando he vivido el arranque de lo querido he saboreado la hiel más densa.

cuentan que cuando la bulldozer activó su arranque temblaron todas las hojas. se cuenta que al desplegar el ejército de obreros estremecieron los tableros. pero nadie habló. el chico no pudo decir nada. enmudeció el temor de decir quién era ante la fuerza de lo dado por hecho.
lo que ocurrió entre el comienzo del derrumbe para levantar la invasión del que amasa y el grito del corazón valiente varía entre las mil voces. pero lo que se sabe _a buen seguro_ es que cuando quisieron acercarse a los peldaños lo que habitaba dentro dijo que no.
sin saber de dónde sacó la vida convencida que le latía y no conocía por no escucharla.
se puso en jarras. escudó su escalera, sus vidrios, la luz de acceso y su jardín dosificado y no cedió.
cuentan que la máquina dejó su rugido y los planos se mojaron. se dice que la mirada de aquel azul verde agua fue tan clara que no hubo lugar para más estancias, ni mármoles ni sala de billar.
lo real tan convencido por fin habló y abanderó lo que era en su privado. oculto hasta entonces dentro del grande. agazapado tras la fachada más conocida y reservándose a quien se asomara con ganas de querer ver. lo que era, aquella casita chica y en frasco pequeño, asumió quién realmente llevaba dentro y se dio su justo precio. ni más ni menos. y con ello ganó.

a quien entra dentro se le llama amigo. quien sale y deja cuevas es que lo fue y quizá ya no lo es. nunca se sabe.
quién deja que llegue la maquinaria y eche su tesoro por tierra es que no se merece. porque la dentada pala del destructor que aterra a todos es por lo que hace falta muchos arrestos para parar su mordisco.
quien sabe el tesoro que supone no se deja comer. quien percibe todo el brillo de sus monedas se opone al glotón despiadado. ese, el que se valora, es el que finalmente vence al goliat y gana y se queda con su puerta, su azul, su paz, el riego diario, y cada huella y contrahuella de la escala.

para quedarse, amigo, hace falta.
para quedarse sin el amigo y seguir, también, hace falta.
valor y al toro.
dolor.
contra el horror. valor!

martes 3 de noviembre de 2009

trenes

no todo el mundo logra ver todos los besos que se dan en las estaciones de tren. el andén es uno de los lugares donde más ósculos y abrazos se reparten. son las despedidas y los llegares. el romanticismo _de pareja o no_ asido a las maletas. colgado de la gabardina. prendido del mechón de ella. el adiós levantando hacia atrás la pierna en tacones cual película de los cuarenta. la bienvenida volada en giro de los labios en metralla.
el beso que me han enviado hoy en fotografía habrá pasado sin pena ni gloria para la mayoría. dos coches _así les llaman en el argot ferroviario_ rozando sus bocas en el amor más maquinario.

bangkok-chiang mai era lo trazado en el mapa. tras asentarse por meses en dispares puntos y danzar los días entiendo que escapan ahora de las normas y academias para despeinar sus rutinarias disciplinas.
me llega un mail. ella teclea desde su iphone. la dibujo sosteniendo el pedacito de tecnología en pleno centro de un lienzo que ella describe de manera increíble. cortinas verde militar, ventiladores de la segunda guerra mundial, una señora y su perro, un colchón sobre los asientos dando el pego... y mastico la espesura del aire, alcanzo a percibir la humedad destintada. es un collage de retales de revistas lo que me llega en sus palabras. gente esperando, desesperando, durmiendo, bebiendo, comiendo en el suelo... así lo describe. y luego su mano tras su primera sonrisa en luna acunada. su mano menuda que agita el día extranjero para estrechar lazos con lo nuevo. y al rato la otra mano que se suma y también sacude hacia los chicos que le miran y adopta en ese instante. está feliz y lo comparte.

el tiempo de una jornada laboral lo reservó para una tarea importante. debía viajar para abrazar y así acercarse. uno de ida y vuelta para encontrar pequeñas respuestas. la cafetería del tren con un café humeante dando sabor al paisaje cada vez más castellano. una luz extraña que frunce el ceño al que asoma la mirada esperando algo. el tiempo que pasa y la conexión a su mundo entre las manos. de nuevo un iphone. de nuevo en un tren. y el que lo describe pincela apenas su recorrido. es menos lo dicho que lo añadido. un abrazo que se cuela como regalo para su privado. el paisaje cepillando la ventanilla y lo incómodo de cada uno golpeando el silencio de viajar a solas.

la del paisaje empapado en novedad lejana envía un segundo mail. a escasas horas del primero. dice que sus cuerpos se quejan. que la visita al baño es todo un riesgo. y que a intervalos entra en sueño. de nuevo me lleva con ellos. cada vez que se despierta su chico le besa. le dice algo que apenas diferencia de lo que morfeo recrea. y mezcla vigilia con las zetas. en el mismo solapado que el paisaje donde se colaron. en un indefinido. en una intensidad por partes. sumada, agregada, nacida por naturaleza espontánea o derruida sin repararse. anécdotas que su amado reportero le ofrece como enlace con el viaje. y nos lo descubre. lo confiesa. su cansancio y fascinación entre tanta belleza.

hacia la planta quince en ascensor. lo sitúo aún dentro del viaje, como si no hubiera salido del tren, como si su vagón le enmarcase el día completo. subiendo a su destino retrocede en años. décadas de olores que escalan pisos y sensaciones. una cocina. los perros. la ropa recién tendida. la escalera mojada tras barrida. el café. patatas fritas. la colonia a granel. el tabaco en pipa. el óxido de las bicis. las persianas de madera. una cerilla. el frío. las suelas de esparto o las bolsas del súper. el aire encerrado en la cabina que le eleva esculpiendo del tronco de su memoria tanto archivado sin desempolvar ni usarlo.
con una frase lo sentencia. y mis ganas de viaje y escape desarrollan la película que _para mi juego y este post_ invento. viviendo el cuento.

sin moverme de mi sitio me han llevado de viaje. dos destinos. con y sin acompañante. a culturas desconocidas por mi o a las de la vuelta de la esquina. en tren batidora o en sillón amplio.
ambos iphone, los dos, cargados de lo más generoso han acercado a sus dueños a mi pantalla y me han hecho escapar con ellos.

no todos los días se captura y aprecia el beso entre dos estacionados trenes.
posados labios en lo más amoroso de tanto que han vivido. acércate más... se han dicho.

él vuelve y le despierta. marina, mira!
no todos los días se ve la selva, o la jungla, o qué sabe ella... pero es lo más verde que ha visto jamás.

y yo lo he visto. el beso y el verde espeso.

lunes 26 de octubre de 2009

shumy

estaba por anunciar el rescate de los gatitos. lara y melo les han llamado. gatean sus nuevos días. por fin libres. mi redacción pulsaba festiva. tras la espera, tanto empeño, esfuerzo, jaula trampa y pasión esquivaron el fraguado de lo que les iban a echar sin saberles dentro. mi ilusión buscaba ser compartida.
pero la vida tan pronto regala como roba. y desde hace unas horas enviudé mi sonrisa. imagina lo peor _decía su mensaje_ estoy rota. y con ella yo. mis dedos perdidos no acertaban con las teclas que le abrazaran. y el puñal de mi pecho ha provocado a la fuente bajo mis párpados. cuánto dolor por lo trivial de nuestros días. cuánta impotencia por una carrera sellada en frenado.

yo conozco el hilvan de la vida. a diario suscribo nuestro ser momentáneo. lo que vemos se va un día. anunciado o en sorpresa. lo que tocamos termina. por decisión impuesta o propia. y en el trabajo de esa asunción camino, con la zozobra de lo inestable y poco seguro. con la intención de exprimir instantes. con la sed de calidez y calidad. con el miedo a la marcha domado a ratos. buscando razones que compensen lo que habrá de llegar. rastreando más por si fuera a ocurrir antes de plazo... cuándo no lo es?

veloz desde cachorro hizo que su nombre escudara en rojo. blanco como la nieve. reluciente como de estreno. cariñoso, obediente, formal y bueno. consentido _por la que le escogió por zatar_ sin caer en el descuido. paciente. expresivo. amigo de su vecina pompa y de mis mimos. enamorado de su pueblo, de la playa, de su ama y de la familia al completo.
ningún momento es bueno para interrumpirle a un perro. cualquier día es infierno para hacérselo saber a su dueña. y hoy yace ella entre hogueras a miles de kilómetros del asfalto llorado. lejos del instante y del lugar. fuera del epicentro _sigue temblando mi amiga_ pero no de su niño.

lo temporal de la vida, la brevedad de lo más longevo, lo caduco de lo que vemos nos mina. cuando toca sufrirlo cavamos hondo y nos perdemos.
pero hay un eterno que se escurre de esos dedos guadaña. lo infinito. lo más almado. nuestra esencia. para siempre. imborrable. a nuestro lado.
así le siento. junto a su madre. viajó hasta ella sin esperar su regreso. y entre el dolor más inmenso de la marcha de quien nos quiere y queremos alumbramos la presencia de lo que nos restará. lo único ilimitado, sin corte. en este caso el amor incondicional de _y por_ shumy. nos veremos los jueves. te esperamos _como en la imagen de verdenorte_ frente a tu casa. porque no te has ido. estás.

domingo 25 de octubre de 2009

motociclismo

me llamó. no sabía qué hacer con el marco que sostenía. en la última cena de amigas le dijeron que debía volver a colgarlo. explicó la caída por su propio peso. pero no. no valía. debía colgar aquello. y me llamó al tiempo sin saber cómo hacerlo.

somos la suma de capas de un milhojas. piso de dulce en cabello de ángel. piso de amargo almendrado. piso dulce _de nuevo_ de pastelera. lo de cada era. apilándose en nuestro interno para hacernos lo que ofrecemos.
al salir del examen repasó las respuestas. a pesar de lo propuesto sus ojos apurados por el minutero quedaron ciegos y optó por lo que no era. y erró. así que lo que no aprendió de previo lo hizo en el post y se prometió no correr ni el mismo riesgo ni el mismo error. pero no.

las imágenes expuestas eran retazos reseñables de sus pasados. familia, amigos y días. lo que tuvo. lo que _quizá_ aún resta tras la fiesta.
el marco es largo. un panorámico vidrio rodeado de una línea negra, de dos puntos, como la que acostumbra a escoger para enmarcar cuando diseña lo pantallado. para recalcar el rebaño de estampas. para que no se escapen. quizá. seguramente. para que lo que hubo no se vaya. para que el collage variado no se mueva del fondo crema.

en la vitrina expuestos decenas de ellos. pasteles grandes y pequeños. compactos y ligeros. y entre todos tu lasagna de hojaldre en multicapa. pasa el tiempo y nadie te aprecia. que si es demasiado. que parece empalago. si muy grande. si poco asible. con mucho oculto. con sorpresas de más. y tú lo ves desde dentro y vives sin prisa. con los rellenos de las mil hojas del postre contenidas porque aprendiste y vives de lo que horneaste o cociste.
convocan otra prueba. un examen más y decides entrar. te dan tu sitio mientras repasas tus anteriores prisas y decides que esta vez así no será. contestas, dudas, avanzas, marcas respuestas y anuncian que el tiempo termina. tu calma cree no haber fallado en lo contestado. pero a los días te llaman a tutoría. siéntese que quiero hablarle. tiemblas. no tema, no es un suspenso. pero lo sabes. en su mirar adivinas mil marcas rojas que salpicarán de sangre tu texto. y al reposar lo escrito en la mesa se confirma. volviste a caer en lo mismo. con bozal, con riendas, con chaleco de fuerza. mil correcciones que resumes en una. lo que cuentas y dices les llega distinto a como tú crees. y tus palabras preguntan o dudan en lugar de dar respuesta a lo formulado en la prueba. de ahí el rojo. no te engañes. no es por estar incompleto ni falto. no por virado. si erraste y lo tintan en grana es porque aprietas en tu responder intenso.

hablando con ella escogimos el sitio. no éramos tan distintas. ambas con un pasado hormigón duro. sin raseo. con el color perdido. las dos con el álbum largometrado en marco. metros y metros vistiendo un rincón de lado a lado.
lo vi en un catálogo de toast y entendí su sitio. debía ser frontera entre lo gris y lo que venga. una barrera que no dejara pasar las taras. un cerco que contuviera el color venidero. sin el frío de antes. sin marcas viciadas. sería la línea donde manara el vivir pausado. con la intensidad encauzada en una misma grieta, más ancha, a la izquierda, cual canal. un río profundo que no inundara el resto. lo más sentido bien dirigido. y el resto un mar en calma. azul cielo con blanco. azul agua. a intervalos.

señalaron el pastel con el dedo y comieron. un postre a examen sin saberlo ni el tutor ni el de las hojas en blanco. ven aquí que te como. y las capas entregadas en abandono. respuestas, bocados, palabras, paladares. y el rojo.

me llamó perdida. atada de pies y muñecas. sin saber qué hacer con sus fotos, dónde colocar la historia. me llamó su voz encarcelada sin ganas. me llamó confesando su abismo por revivir lo mismo. sin aguantarse a ella misma. queriendo sentir de una vez por todas que no yerra al contestar. en una mano la escarpia y en otra el martillo. mis oídos escuchando lo que tanto me suena. y de fondo el himno español en la tele. puse las motos _dijo arrastrada mirando el tabique destino_ necesitaba saber que es domingo.

jueves 22 de octubre de 2009

erizarse

si ayer temía no poder con lo tan feo esta noche mi miedo era mayor. tras dos llamadas sin respuesta a mi amiga el interrogante sobre la vida recién desenvuelta crecía.
ya lo sé. me lo acaba de susurrar a mi piel. y así tengo aún los brazos y la espina dorsal. estoy erizada. fátima está sana.

estrenan ahora una película de la que no sé más que el protagonismo de un monstruo. un peluche gigante amigo de un niño. he visto el avance de pasada. el disfraz de conejo, las carreras, la nieve, los sueños, el imaginado y el abrazo. donde las cosas salvajes. donde lo libre. lo silvestre. lo niño. inocente. limpio.

igual que en las historias de cine no me gusta el destripado hasta sentarme para estudiarlo. así me ha ocurrido con la noticia que me tenía en vilo. la zozobra ante lo desconocido me lleva a soñar y dibujar lo que más guste y no disguste. y cuando aparecen los créditos y prenden las luces comparo lo visto con lo ideado y veo si pierdo o gano.
toda la noche, mañana y tarde con la niña en brazos. así he paseado de lado a lado. hemos subido largas escalinatas, buscado la luz, jugado a prender el aire y beber la vida. su pequeñez era mía y la sentía protegida. pero como cuando compro la entrada y busco mi fila y butaca sabía que algo distinto me esperaba. no puede ser lo que pinto. será _como siempre_ lo que deba ser o sea. y al llamarme para revelarme el fin de la verdadera historia me temblaba el arropo brindado y la nana bajita. un sismo en los oídos han pretendido frenar a lo malo. sentada en la sala queda la pantalla notariando lo cierto. sin sueños ni peros. sin algodones por miedos.

la imagen de arriba aparece anunciando la película del muñeco peludo que acompaña al niño. es uno de los carteles. dentro de todos nosotros _dicen_ está la esperanza.

la sinopsis del filme poco añadiría a esta entrada. lo que sí puedo decir tras haber visto la última escena del feo anuncio que sufrimos ayer es que coincide en mucho con lo que soñé. la historia es de final feliz. con la madre saltando de la cama porque su niña está salva. con mi apuesta confirmada. con mi fuerza encauzada. con la energía triunfadora. y la recién nacida luchadora.

aire. se ha congelado el aire en mis brazos bajo la ropa. ha recorrido mi espalda sin permiso ni aviso. allá van mis poros gallináceos. mi emoción barrida, desbocada, echando chispas, con lágrimas. allá va la vida. de la esperanza prendida. de su mano cogida. porque todos hemos portado la fe más convencida en que la bebita haría bien el papel exitoso en su película.

cuando subes la escalera sin mirar más que la luz de arriba no atiendes a las agujetas más críticas. quieres ver el largometraje y a poder ser _si no coincide exacto con tu imaginada_ que sorprenda con su final en dicha. mi enhorabuena a la familia. menuda magia de niña.

tras los créditos aparece un pequeño respiro. un corto animado con gatitos. me avisan que el plazo para su rescate se alarga unos días más. parece que la lluvia esta vez es aliada retrasando a la hormigonera. el cielo ordena que caiga para que los animales den con la salida temida. aún queda tiempo. aún hay esperanza. en todos. dentro... cómo no erizarse!

miércoles 21 de octubre de 2009

luz

me va a costar. me cuesta desde que lo he sabido. seguir el avance es duro cuando las escaleras no terminan. me han dado dos noticias en el día de hoy. feas. toda vida en apuro lo es. ninguna se libra ni es menos. la acorralada vida es dolorosamente fea.

me dice _la que acaba de compartir su estupor_ que los bebitos son unos supervivientes. son magia, he dicho yo. y mi cabeza que enlaza y une mil sucesos _como quien recoge las migas sobre la mesa_ ha llevado a la niña noticia junto a otros seres en el filo. tres gatitos.

la labor de una vecina amiga de nuestro barrio es desde el silencio. callada reparte amor. a diario. porta bártulos y viandas para todo ser vivo. siempre digo que hasta a las hormigas ofrece alimento.
desde hace unos meses trabaja también sin descanso por el olvido del infierno de una perra sufrida. ella con otras ven como la misión ofrece fruto. pero desde ayer su sonrisa está de luto. una gata, sus dos crías y la mayor de las desconfianzas se agazapan en un rincón entubado de una obra que hormigonarán mañana. la nueva esperanza puesta en su liberación antes de las tongadas. y yo con los tres. y yo con ella. deseando que a ese zulo no le condenen la puerta.

el rol de la amiga de mi íntima es desde la palabra. escrita o dicha regala amor entre guiños, corazones y brillantina. todos los días. aromada en algodón de feria pringa de dulce a quien se le cruza. siempre dicen que vive en su mundo de gominola y cuento.
desde hace meses esperaba a su niña. y la deseada fátima ha visto hoy por vez primera el mundo. una realidad cruda le ha dado la bienvenida pincelando de hirsuto velo el más preciado momento. el alumbramiento. la nueva esperanza puesta en la mejoría antes que nada. y yo con la recién nacida. y yo con los padres. deseando que ese oscuro retorne a la luz que más brilla.

al ver la imagen de toshi he visto los pies de la dulce mamá en estreno. siempre para arriba. siempre sonriendo. prendiendo colores y caramelos entre los que no sabemos de continuo hacerlo. con la enfatizada fuerza que le pide creer en lo bueno. con lo que se ve exagerado desde fuera y tan real si te acercas. tan verdad como que sube descalza todos los peldaños que le pidan. aunque le duela. aunque le haga daño. con la fe puesta en la energía en cruz. la más positiva. la que escala sumando un sinfín de contrahuellas sabiendo que habrá recompensa. porque si a los días grises los pintaba de estrellas cómo no regar el cielo de su recién nacida de las cosas más bellas.

concentrada. esperanzada. sumando. con fe. con fuerza. así estoy.
con todo mi amor.
porque la naturaleza _que nos pone a prueba_ enseña las sombras para que encontremos _al final de la tubería de la obra o de la escalera de la vida_ la luz.

lunes 19 de octubre de 2009

libertad


descubrí la joya hace 17 años. nuestro comienzo fue de una intensidad que impide que desaparezcan los lazos. por mucho pasado. por mucho pesado. nunca soltamos lo que quisimos atar y seguimos atando.

los últimos meses se comenta más que nunca. la sociedad enferma. estamos cayendo en cadena. los físicos se aquejan más que los bolsillos. las mentes flaquean tanto como los bocadillos. el rictus no arquea feliz. la espalda carga de más. y el cielo pinta muy raro.
dicen que se veía venir. más allá de la crisis. más profundo que el consumismo. donde el estrés nos condena al abismo. donde las prisas secuestran segundos. allí es donde se generó el virus que nos acecha detrás pero al lado. tan cerca que nos pega bocados.

estrenó hace meses un nuevo baile. el compás le esculpió la sonrisa y comenzó el replanteo que aparcó meses atrás. de nuevo sobre la mesa la pregunta indiscreta. de vuelta las noches desveladas calentando de más la almohada. pensaba en bailar y le agarraban por los tobillos. algo entorpecía su danza y su gozo. se vio otra vez como antes. como siempre. como lo vio hasta que hizo por quitarse las gafas. se vio flotando en el estrecho diámetro que ofrece una taza. rotando sobre lo mismo. como en remolino. con el agua cada mes más turbia. con su nado más viciado, cansado y sin brillo. y entonces me lo dijo. me elevó a la más lista. a la que supo verlo antes. a la que entendió el limitado mar y saltó de su perímetro para surcar aguas más dulces.

lo que se compra es porque fue mostrado. lo que no sale de la trastienda no existe y no llega a las casas. así, lo que agenda nuestros días es lo que dispusieron desde el comienzo de los tiempos. que si hay medios se persigue el título. que cuanto más alto subas más serás. que si tanto tienes tanto vales. y picamos. entramos en la rueda del roedor aborregado y corremos las carreras soñando _no pasa del imaginario_ con prados y paseos sin estúpidas vueltas. y nos miran desde fuera y aplauden porque no se ve nuestra desdibujada dicha, porque se mira el resultado alcanzado, el puesto, la cuenta, los bienes _que hacen males_ y el plan según lo esperado porque lo diseñó un vicente al que todo el mundo siguió.

amy_blacwell dibuja la prisión de los corderos que balan y callan, el océano trampa de los que buscan la tierra prometida y no encuentran el horizonte. la angustia que muchos sienten y pocos admiten en voz alta. el mal que corroe a tantos y que sólo reconocen los valientes.
el barco de sus días encalló hace tanto que sus mañanas eran noches y sus madrugadas le cegaban. cuando entendió el nuevo rumbo de sus vidas por la llegada de quien solicitará su felicidad más sincera y plena detuvo el giro y plegó la vela. basta de ser prisionero. se acabó el andar sin pensar nada bueno. no más insatisfechos cobros porque ya no compensa. adiós a entregarse a lo que dejó de convencer.
en meses comenzará su nuevo empleo de padre y muy señor de su hijo. remunerado con la incipiente vida. con la magia como nómina. con el pago diario del pequeño ser que le dio mucho antes de nacer el valor para dar el salto y salir de su cárcel.

atesorará preguntas de extrañados, gestos reprochando su escapar de lo estipulado. coleccionará pequeños temores que irá canjeando poco a poco por la satisfacción que otorga la paupérrima pero grandiosa decisión propia de dirigir el timón. con menos ceros y más rojos. con más incertidumbres y ya sin esposas. con el sol a sus horas y las noches interrumpidas sólo por el llanto más esperado solicitando su toma.
hoy me lo ha dicho. ha escapado de la pecera taza donde nadaba _plácido para todos_ con pesas en pies y muñecas. desde hoy entró en lo inseguro para muchos. pero yo que pasé por ese desértico abismo le felicito. tenemos que celebrarlo. hoy alguien más ha apostado por su felicidad. al menos por la que llega cuando se logra _con un par_ la libertad.