miércoles, 27 de enero de 2010

alada

bailar, dar amor y recibirlo. eso dijo. eso sentía que quería. cerrar los ojos y mecerse en un baile amoroso de una ida con vuelta de pensar en el otro. y ojalá todos.

a vueltas con el pelo. así andaba si la moto corría menos que el viento y le sorprendía a la contra. era cuando los cascos _inconscientes cabezas_ no habían entrado en la razón de ninguno. cuando conducir la scooter significaba sentirse libre. era el sabor a salitre estirando la piel con sed de hidratante. era la noche fresca erizando lo que adormeció el sol de la siesta. era la poca tela que nos cubría y se batía azotando levemente nuestras pantorrillas. era cantar sin casi oírse. eran los pies desnudos soltando la arena en tatuaje. y era el túnel de aire. las ganas de vida abriéndose camino sin resistirse.

si lo llega a pensar no lo hace. al menos no así. de haber sido avisada no habría saltado al agua con la decisión y calma con la que sorprendió a todos. con los miedos aún por saltar del borde ella zambulló su intención y se limitó a cumplir cometidos. sin darle más vueltas. sin marear a nadie. lo hizo y se encontró empapada y no le importó lo más mínimo. había que hacerlo y eso hizo.

vibró ligeramente la superficie de la mesa hasta acariciar su codo. su mano zurda sonrió al pensar en que entraba un mensaje inesperado. y la sorpresa de quitar el envoltorio le arrancó una mayor luna en su rostro de arrastrada semana. el qué decía y de quién venía era otro más de la ilusión pero no el todo. que llamaran a su puerta ya le hacía flotar. poco más pedía tal y como veía que sus ojos latían desde hace días.

el tiempo necesario para un café donde dijera. propuso la esquina en la hora del día. haría por estar. hacía años que no reían cara a cara. entre paseos nocturnos y maullidos callejeros habían sostenido la pista sin desequilibrio. porque nada se les exigía. quien quiso apareció y así lo harían. si cuadraba beberían leche en sus tazas en brindis.

está pues la de la moto. la del chapuzón. la del mensaje. la del descafeinado. están todas esas manos.
manos alargando los brazos de los que nacen. estirando la dicha que a veces brota de no se sabe bien dónde. en planeo sin planes. en vuelo sin preparada trayectoria. en libre danza. flotando.
manos que peinan la corta melena que añora ser roja. manos que arropan el azul verde agua que le da vida. manos que sienten el frío de fuera batallando con el calor de su dentro. y se elongan y bailan y quieren y _porque no piensa en el salto_porque ni siente el casco_porque por un gateo haría un hueco_porque el pitido le trae un beso_ se sabe querida.

muchos meses de surcos que aparecen y dejan de verse. mucho tiempo. demasiado a veces. toallas en el suelo. puñetazos en la almohada. suspiros tras sorpresas. regalos. portazos. y semanas y más semanas para al final coger la mano y hacerse con el tranvía en un impuslo casi suicida. mano que tendía. mano que escogía. mano que _como ella sabe y {zara} fotografía_ se estira... y hace que la que le adueña se sienta de nuevo alada. sea eso o no sea magia.

martes, 19 de enero de 2010

martes

desconozco lo que lleva a una profesora de lengua de niños de 11 años a hacerle escoger un libro y no otro para la lectura del alumnado. era semana santa y las pastas amarillas con un nombre costoso de pronunciar me acompañaron hasta en la comida con los abuelos en aquella cima alicantina. es probable que nos ordenaran leer más narrativa aquel año pero si busco en mis archivos sólo me aparece el de la herida en la frente para abrir un tercer ojo.

aquella dependienta francesa aconsejó a la que lucía pintadas moradas en el rostro que cambiara de puerta. que las que azotan y amoratan los ojos no son buenas para tenerlas cerca. acaban por chirriar y pillarte los dedos o _lo que es peor_ encerrarte dentro. que esto último lo digo yo, pero bien lo pensó la consejera de maquillaje y tapaojeras.
otros hablábamos de si echar o no lo dañino a la hoguera. proponían hacer de todo astillas y abandonarlo en la escombrera. ofrecieron recetar un correctivo y hasta un tercer grado.

la práctica del metsuke es tan antigua como el mismo japón. la técnica tenía el objetivo de la ejecución de la acción en la mente antes de la realización física. también podía entenderse como una forma de colocar la mente en un estado de alerta. se pensaba que encontrando el vacío antes de la ejecución corporal de la técnica se conseguiría obrar con precisión visualizando lo invisible. es como plantearse objetivos con la mirada fija y sin perder el entorno. lograr lo que realmente se quiere para alcanzar el objetivo de manera más directa.

despojarse de las chinas del zapato o descalzarse. puede que de eso se trate. así que mis uñas pintadas de rojo salen al aire para escapar de lo que asfixie y que no me llague. como en la foto de anja_mulder estoy cerca del tercero.
lograr la fuerza para despedir lo que estuvo contigo es superar los primeros pasos sobre el pavimento verde bajo el sol ardiente. es trabajar la semana superando las vallas hasta llegar a la recompensa de los días sin alarma.

el libro del que hice el trabajo fue escrito por el británico cyril_hoskin oculto bajo un seudónimo. el autor del best_seller aseguraba que su cuerpo había sido ocupado por un monje tibetano. y relató lo que nos recetaron para analizar. una historia sobre cómo le hicieron ver el aura abriéndole en la frente una tercera pupila. una visión intuitiva e independiente de la mirada de siempre. otra manera de entenderlo todo.

comenzó el año hace bien poco. avanzamos. ya empecé la andanza.

el escritor se hizo llamar lobsang_rampa. y añadió el tercer día de la semana para los anglosajones como primer nombre. como el día de hoy se llamó justificando que los tibetanos de clase alta adoptan el nombre del día en que nacían.

a través de las gafas oscuras se adivinaba aún la huella del puño. y ella sabía lo que debía.

tal vez sea el momento de que la princesa coja la espada y desenvaine cortando el viento.

estamos a martes. y ya sabes lo que dicen.

domingo, 17 de enero de 2010

deshacerse

hay quien no lo sabe. porque no quiere. lo tengo claro.
hay quien no quiere saber que es algo más que una estampa sumada a la pared.

hemos subido. he organizado un acelerado _y profundo_ zafarrancho. el castillo abandonado pedía ser hogar de nuevo. aunque no lo vivieran mis huesos. y lo hemos hecho.

hay quien ni lo duda. quien sabe que si fue retratado _y expuesto luego_ nunca se irá del mural. hay quien lo siente y no duda.

cada vez soy más consciente de lo material prescindible. con lo caracol que soy hasta aprendí a caminar sin cascarón. pero el vértigo del desprenderse paraliza mis dedos. y recojo, limpio, ordeno, muevo. pero lo que archivé en el álbum no logro extraerlo del todo.
cuando aquel verano perdí el móvil lloré por las fotos de mi perra de niña y las palabras que abrigaron mis días. allí se fueron las muy suicidas. al fondo de la ría.
pero lo obligado hace callo. cada vez más dura y sin tiempo para pamplinas. una rápida sacudida de pelo, el aire robado al resto hinchando el pecho y los ojos atentos a la carretera. sin perder de vista lo que acecha en pista. que es mucho y no cesa. y te derrotan si te despistas.

hay quien no quiere que se le quiera. hay quien no tiene fe ciega.

he visitado al corcel blanco y dado un vuelco a su caballeriza. lo he preparado todo como si mañana volviera. porque aunque mi sitio sea ahora otro no olvido donde mi calma se acuna.

si me robaran. si se inundara todo o el fuego lo hiciera cenizas. si lo que guardo como tesoro dejara de ser materia el corazón se helaría en un pestañeo. y tras la incredulidad de lo usurpado me miraría por dentro. el caracol que fui un día _y aún defiendo_ buscaría el sol con los cuernos y sin su enroscada carcasa retomaría camino.
viví entre cajas _entre mudanza y mudanza_ más de un año y sin dolerme. mis pertenencias bien guardadas siguen _algunas_ aún archivadas. y no me escuece no verlas.
vivo alejada de mis cajas y de lo que ya liberé de cartones y luce como lo querido que admiro y miro. vivo de paso y con la maleta repleta. vivo con el me apaño en los labios. me digo que no lo tengo aquí y sigo. no me entretengo. me crezco en resolutivos haceres. y me aligero. o eso creo. y espero.

hay quien se sabe prendido de mi cariño aunque desaparezca la horquilla. quien apuesta por mi entrega aunque despeguen su imagen del collage que fue encapando.
y hay quien no se ve entre mis tesoros y se asusta. quien ve la foto caída y cree que salió de mi memoria. o le saqué, que es peor.

hemos subido al rescate de los tesoros de mi caparazón astillado. he confirmado posiciones. he dado lustre a lo firme. he ordenado mis valores. y dado aire a los intrusos colados.
el collar sigue. podría ser lo que se ve en oh_hello_friend. conserva su sitio la foto y el recortable. las flores secas no se han movido. no he perdido ni una letra. cada papel, botón, cojín, y canción en su sitio. y si alguien duda de si está o no en mi rincón es que no me conoce como debiera.

si no te veo me digo que no te tengo aquí y sigo teniéndote a mi manera. no me entretengo en lagrimeo. hago balanza y luego pirámide. asumo, comprendo, me crezco en resolutivos haceres. y me aligero. o eso creo. y espero. no es tan fácil deshacerse del todo de lo que se quiere. y de todo se aprende.

sábado, 16 de enero de 2010

vespa

no tenía más que decir a dónde y allí le llevaría. donde ella dijera y más allá. buscó y la encontró como esperaba. una boya en un mar tan calmo que asustaba.

hay noticias que sacuden tan fuerte que roban el aliento. hay jarros con tanto frío dentro que al mojar no consienten quejidos.
para los días en que la tormenta es hielo, para los momentos en que se agrieta la tierra entre nuestros pasos, para el segundo en que rozamos el más rojo infierno está el magnesio.

se presentaba un día sin sorpresas y cerró el plan por ella. y mientras buscaba el otro casco decidió no destriparle ningún eslabón de la sucesión de preparados. el tan repentino encuentro aceleró la goma de sus suelas por su estrenado rincón de soltero. no era inesperado _tras tanto_ y eso era lo que le hervía por dentro.

la noche no congelaba tanto como lo que se repetía en la retina de mis tímpanos. el dolor se hizo también conmigo. sabía que no me dejaría. y aferrada al fondo del bolsillo derecho de mi gabardina supe también que allí estaría. para ellos _humanos y perros_ y para lo que ella quisiera.

hace años prometió un vegetariano. también viajar en su moto. tiempo después una botella de vino y un cruzar a nado. luego fue lo de la música y el regio italiano. pero nunca encontró él valor para fallar a todos por cumplir sus deseos. y en promesas quedó el juego.
llamó ella. sonó sin previos. y se ofertó a ciegas. quería que la llevara sin decidir ella nada. escaparla de todo. lejos. donde cupiera lo prometido sin sentido. donde él pudiera conducir sus dos ruedas ebrio sin perder reflejos. donde en un paso de cebra ella desnudara su cabeza para robarle lo que hasta entonces no había hecho.

los restos de confeti de mi año nuevo en fiesta juguetearon entre mis torpes dedos. buscaban una salida para tan resbaloso panorama.

estaba en el centro. frente a ella los aparatos. la barra fija. y por delante todo el día. las anillas. temblando sus canillas. las paralelas. novedad para la acostumbrada a las asimétricas. el suelo. con todo por ofrecerse entre mortales y piruetas. y restaba uno, el potro con arzones. que ella veía que ya echaba humo.
se dejó llevar porque así lo quería. a pesar de los nervios. a pesar de los peligros. se hizo con un puñado de magnesio y espantó _lo vio emmanuelle b_ lo temido.

en mi mano los círculos de papel troquelado de nochevieja se hicieron polvo denso. para que no sudara el dolor que de mí no dependía se hicieron los colores de talco.

para viajar en la vespa _nos roban la vida_ un casco, un conductor salvajornadas, y un aferrarse a su cintura como a cada día.

jueves, 14 de enero de 2010

tigre

en el oriente de las cinco amarillas sobre el lienzo rojo dicen que pertenezco a un grupo metálico que se caracteriza por ser luchadores, activos y competentes. añaden que somos persistentes y testarudos. no seré yo quien les niegue sus milenarios cuentos chinos.

hoy el viento azota contra el cronómetro. parece andar tarde para llegar a alguna parte. y creo que sé a dónde.

una anécdota familiar sitúa a una cría de tigre caminando por las rampas. dónde estuvieran situadas las cuestas poco importa. de las dos versiones alternadas bien sirve cualquiera. la esencia de la estampa es el animal en su corto avance ascendiendo los caminos que le acercaron a nosotros. y así hasta estos días.

un félido de la meseta hizo por devorar a una pequeña presa. y ésta _que no calló respuesta_ dejó de su piel restos en las garras y como moneda se llevó del animal partes de sus costados. después llegó el camino abajo. la cuesta hacia lo hondo. y cuando parecía no haber más salida para la historia se bifurcó la senda. como en el cuento de mi casa. en un barco o en pleno barrio. las versiones avanzaban y era lo que importaba. los pasos del mamífero volvían a pisar con su silencio pausado a pesar de lo esperado.
la malla se hizo permeable y el yelmo dejó de esconder caras. el traje de la imagen de mike_bailey_gates pasó a disfraz. no cabía miedo a la bestia que mordió cuando se creyó acorralada. y los caminos _imaginarios_ volvieron a tenderse disponiendo la utopía en lo impensable.

la perseverancia del que sostiene certezas hace que llegue la meta. y así, sin apenas darse cuenta _un poco sí, no exageremos_ se estrena el año de la fortaleza en japón. tras el si de kipling llega el sabor del poema:

si guardas en tu puesto la cabeza tranquila. cuando todo a tu lado es cabeza perdida;
si en ti mismo tienes una fe que te niegan y nunca desprecias las dudas que ellos tengan;
si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera;
si, engañado, no engañas;
si no buscas más odio que el odio que te tengan...
si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres;
si al hablar no exageras lo que sabes y quieres;
si sueñas, y los sueños no te hacen su esclavo;
si piensas y rechazas lo que piensas en vano;
si tropiezas con el triunfo, si a la cumbre llega tu derrota y a estos dos impostores los tratas de igual forma;
si logras que se sepa la verdad que has hablado, a pesar del sofisma del orbe encanallado;
si vuelves al comienzo del trabajo perdido, aunque esta obra dure toda tu vida;
si arriesgas al momento y lleno de alegría tus ganancias de siempre a la suerte de un día, y pierdes y te lanzas de nuevo a la pelea, sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era;
si logras que nervios y corazón te asistan, aun después de su fuga de tu cuerpo en fatiga, y se agarren contigo cuando no quede nada, porque tú lo deseas y lo quieres y mandas;
si hablas con el pueblo y guardas tu virtud;
si marchas junto a reyes a tu paso y tu luz;
si nadie que te hiera llega a hacerte una herida;
si todos te reclaman, y ninguno te precisa;
si llenas un minuto envidiable y certero de sesenta segundos que te lleven al cielo... toda esta tierra será dominio tuyo y aún mucho más, serás hombre, hijo mío.

los felinos apenas hacen ruido a pesar de estar. pero en japón advierten que cuando hace falta _y el viento sopla_ el tigre ruge. empieza el año tora y los nipones se hacen de coraje el traje salvaje. esperemos a que el animal que conocemos decida.
me pareció haber visto un lindo gatito...

miércoles, 13 de enero de 2010

rondar

más vale llegar a tiempo.

en la habitación pintada hace poco más de un año un aplique ya extraña quien nos chive lo que piensa. la bombilla que hablaba por su boca de rosca vivió la muerte y resucitar de una mujer en proceso de cambio. iluminó los días más noctámbulos. las horas muertas en que la rubia hacía de sus mechones tirabuzones. dando a sus remolinos vueltas y más vueltas. fue más tarde cuando hubo fuerzas y ojos para otros y vio a un perro que le querría. un giro más para la tuerca. y a su cuerpo le rondó la ternura que buscaba hace tiempo. y del pozo de la chica a la cima de esta pareja entregó los vatios la lámpara en la pared azul dispuesta.

no se halla cuando se busca. murphy lo asevera. es mejor no andar alerta y caminar sin pretender los cofres.

el amor _y no tiene por qué ser del que empareja_ lo mismo nace y se hace que se espanta y muere. el querer prende de pronto y nadie cuestiona el motivo por el que crece. pero el amar también se esfuma y ahí sí los interrogantes apuntan.
el amor es una ilusión que si es ceniza apenas clama. cuando nadie le da aire se ahoga. si la madera no es de la buena no enciende mecha. si merodea el aguafiestas inunda lo que había de vida y todo humea.

cuidar de alguien que no sabe lo que quiere ni para sí ni para el resto es trabajo en vano. cuando acaricias bufan y cuando descansas te dan reclamo. un espanto.

una mudanza al fin del mundo sin miedo a pérdidas la lleva a cabo una superviviente de la muerte despierta. quien probó de lo más crudo embala su todo y atraviesa mil muros. la de gafas que tanto lloró junto a su fiel can. ambos empaquetaron su anterior vida para emprender lo nuevo. un giro más. otra historia a sumar. el capítulo siguiente de su _un día truculento_ cuento.
alguien del pasado regresó porque así tocaba. era el momento. eran sus páginas y escribirían sus párrafos sin más rodeos. y en la furgoneta repleta viajaron los tres con los enseres de los mudados. sin temor al fracaso. que ya se vivió bajo tierra y no se debe cavar más bajo.

si alguien se cansa de alumbrar a quien sopla y apaga la llama no volverá a iluminar por mucha ronda que le hagan. no por falta de mecha y sí de combustible. lo que hacía que la luz se hiciera terminó por agotarse. y por mucha bombilla o mechero que acerquen no entrará en el juego. ya nada arde. faltan las ganas.

hay quien estos días estrena vida. y yo que me alegro. hay quien prueba lo nuevo sin temblar por los riesgos. y yo que lo apruebo.
en tierras lejanas. con apuesta a lo alto. con la sonrisa plena. con lo que le reservaba el destino. y ella _y su perro_ sin saberlo.
en la que adoptó como casa de nueva soltera está el aplique, igual que el de time_share, satisfecho de lo visto y con la boca abierta. y en la nueva vivienda que ahora pisan otra boquilla recibe con ganas otra bombilla. para otra luz. otros días. otros escritos _ilusionados_ en sus contados.

y es que más vale llegar a tiempo que rondar una vida. que se lo digan a leo.

martes, 12 de enero de 2010

desechable

mira directa al ojo máquina por el que lauren_ward le estudia. alguien observa a quien absorbe. y en esas está la cosa. unos cardan y otros tosen.

se puede sentir uno como los pañuelos de papel. de usar y tirar. y quien te provoca el sentimiento no te quiere bien. eso lo entiendes después de haber sido ensuciado y luego olvidado. y de ese ya_tarde _con suerte_ aprendes. y con quien sonó contigo sus ratos de ocio o amargos ya no volverás a ser más estrujable. tal vez serás uno más del paquete para otros. volverás a doblarte para ofrecerte inmaculado dentro del plástico. hasta la siguiente.

el lugar común de los cobardes puede centrarse en la espalda más veloz y escurridiza. quien decide darte uso y no querer volver a verte hace de sus pies dos ruedas y escapa en modo picapiedra.
y quien queda en el suelo hecho una bola procura dar con la explicación del sí pero no mientras se ve con un camino vedado, unas manos que no asirán más las suyas, y su cuerpo _ya no blanco_ exprimido hasta lo que se pudo _o quiso_ el despiadado constipado. que tú sabes que das para más. pero ahora no te darás.

calada como la vemos. en blanco y negro. empapada nos mira y protesta en silencio con tres cuartos de su esqueleto dentro del agua. no entiende nada. y yo sé por qué.
resulta que ella venía viviendo en un rollo. colgada de la pared de la cocina. y le dijeron _eh, tú me servirías_ven que te rescato de tu condenada vida en blanco_
resulta que al principio se bañó en el mar salado dando libertad a su brazada. enjugó las lágrimas de lo reído entre todos. limpió los restos de un caducado del frigo. y siguió secando. a veces risas. cada vez más agrios. su blancura tornaba a lo absorbido. y cada vez más con los llantos de cebolla.
resulta que surgieron los cuchillos. en todas las esquinas guardaban uno.
resulta que acotaron su vuelo del comienzo pero le pesaba tanto el agua que cargaba que a nadie culpaba. ya no le dejaban ser cometa tal vez por no lo mucho que sabía alzándose al cielo. no interesaba que la vista de pájaro hablara _que nunca lo hizo_ pero los ladrones ya se sabe que por si sucediera mejor cortar las alas.
resulta que no se abrían los brazos. que los rostros hacían por no cruzarse. que el extractor no tiraba y comenzó la neblina. el aire espeso se hizo humo. y en lo apelmazado la solicitada dejó de serlo. buscaron otra del rollo y a la empapada _ya usada_ la dieron por olvidada.

las voces que ya no se oyen atronan en sus cabezas. quienes ya no hablan para los que sentaron en el sillón haciendo de psiquiatra huyen de los efectos y escozores de la terapia. no dicen porque de hacerlo habrían de oír sus adentros en voz alta y con ello asumirse miseria. y el mutismo oficial que descoloca al oyente sólo se explica desde la no superación de la desvergüenza del que calla. si no muestran los ojos porque cuentan demasiado como para decir palabra...

agarrada al borde de la poza nos pregunta qué fue de quien le empujó al nado.
tiene arrugas en los dedos por las horas invertidas. los músculos ateridos porque le dejaron sola en esas aguas. y lo que antes fue líquido se hizo movedizas. y nadie dijo nada por mucho que _como a nosotros desde la foto_ ella preguntara.

las compañías pueden ser temporales. no todo es eterno. lo mismo ocurre en las parejas. entras, eliges, pruebas, dejas, intentas, sales, te dejan. pero el usar no debería emplearse.
lo que sirve un tiempo luego deja de hacerlo del mismo modo. y el motivo existe. siempre.
y si no se dice la razón del nuevo estado se desecha lo que un día se escogió.
quien entró en la piscina contigo merece una explicación a tu viaje a la playa sin vuelta.

tanto tiempo sin tener noticias que la de hoy cayó como jarro de agua fría en su líquido hábitat hecho ya al cuerpo. y con su roja melena aún mojada reivindica satisfecha su condición.
demanda atención quien lo requiere y cuando entiende libertad y amor entre unos y otros. reclama hombros quien los presta. solicita oídos quien los cede. y pide minutos quien descuenta de los suyos para hacerlos del resto.
su barbilla tiembla sosteniendo lo incrédulo de la nueva.
absorbe _dicen sus pecas_ quien puede y recoge lo que le echan. consume _insisten sus agrupadas pestañas bañadas_ quien tiene enfrente alimento dulce o amargo, que no todo fue postre. bebe _hasta lo más lamentado_ quien quiere, que a eso no se obliga.
así que sí _dice su blanca piel en el agua quieta_ absorbí lo que necesité pero también lo que me lloraron. y si es ese el motivo para abandonar la tina donde nos bañábamos que no vuelva.
la de las pupilas desde abajo pide verdad en los ojos del otro. no quiere más esquivas miradas ni palabras huidas. la de los meses entregados ya no se siente más perdida.
la absorbente no es desechable como algún alma de un sólo uso desea que el resto crea...

viernes, 8 de enero de 2010

letras

participábamos en muchos. éramos parte de una manada que se dejaba llevar por la ola espumada que hacía por abrirse camino en alta mar. y allí donde nos convocaran llevábamos nuestras piezas y exponíamos nuestra intención y máximas ganas esperando regresar con menos vendibles a casa. y con más monedas _o papeles_ claro. de eso se trata el mercado al fin y al cabo.

una sorpresa para cada uno. la navidad no termina hasta que los reyes reparten su magia. y si algún zapato queda sin regalo no habrá probado del bocado por el que tanto teatro merece la pena. mientras haya algo junto al calzado se salvará al niño que adueña esa suela. ningún pequeño sin premio de oriente. ningún adulto. tampoco.

el entusiasmo no era buscado. realmente manaba de nuestra espera y preparábamos con ganas hasta el mínimo detalle del encuentro. cuando nos citaban para una feria o mercadillo no cesaban de brotar ideas. era más que una venta. era una actividad de encuentro, trabajo, intercambio, convivencia. toda una experiencia semejante a un campamento de día hasta sumar la semana. dos veces al año para un atómico iris. otras dos más la navideña para el destino más oculto. un mes completo con fines benéficos. quince días en una galería vestida de nómada. e improvisadas convocatorias en salones y casas varias.
era cuando las manos cosían como si no supieran de más. cuando los colores se rifaban los empaquetados más preparados. cuando era tan importante lo de dentro como lo de fuera. cuando el vecino te prestaba ideas. cuando compartíamos meriendas. cuando el frío se pasaba en comuna y contando ganancias. cuando el calor se superaba despidiendo vendidos. y lo mismo rifábamos un colgante que rotábamos vestidos. lo de unos lo aplaudía el resto. todo era subido al púlpito por currado y _por tanto_ bello.

los desparejados zapatos deben recibir sorpresa. sin excepción. todos.
la ilusión debe seguir latente por mucho adulto que nos invada al despertarnos. el niño que tenemos ha de amanecer una vez dentro de nuestro pijama. al menos una vez al año. la sexta mañana de enero.

aquel barroco tiempo de jóvenes diseños abarrotado de posibilidades y fechas quedó para el _dulce y brillante_ recuerdo. ahora son otras las cosas que nos cuelgan como adornos. las fuentes llenas y bodegones reventones caducaron de fecha y con la hambrienta era que nos rodea surgen intentos de flote con la creatividad _irremediablemente_ seca.
de entre todas las recientes ofertas de desesperada venta por rascarnos la roña de los bolsillos me quedo con el garage_sale a la ibérica. lo que no te vale a ti puede que a otro sirva _dicen_ y por poco dinero... como si hubiera para algo más que menos.
me sumé con burro, precios y el trastero a cuestas. y lo haré de nuevo. nos citan otros dos días y por mucho que lo busque no lo encuentro. no veo las carreras por dar con lo perfecto para el puesto. dónde están los colores y las horas contrarreloj. no veo coche alguno cargado hasta los topes de creatividad con envoltorio diseñado para la ocasión. no veo días previos de planes y hornadas de diseños. las circunstancias no acompañan a lo festivo de la venta de lo reunido. debe ser eso.
pero a pesar de lo diáfano del panorama en barbecho tengo una espina _de las grandes_ atravesando las ganas de mi cuello. me siento parte de lo gris que pudo ser pintado y lo habría sido de haber nacido en otra época.

dos zapatos no esperaban regalo y no se separaron de su par la noche anterior a la mañana regia. y para cada uno de ellos hace años de las fuertes la más gloria empuñó un manojo de sorpresas. en papel y con su rotundidad e irónica crudeza la reina de mi mesilla vino de oriente para ellos hace dos días.

soy consciente del barranco al que se asoma todo hipotecado con la que tenemos. la avalancha de impagos, despensas con eco y cifras en rojo viene de frente. lo sé y por eso entiendo que el que nada en la marejada que nos baña no presta atención a las prendas. ni a su rescate, ni a su diseño, ni a la ilusión con la que cosiera los sueños.
con menos grados que céntimos en la cuenta estamos llamando con cantos de sirenas a que consuman. sin preparativos de fiesta organizamos más el abrigo que lo ofrecido. y si no hay ilusión por parte del que vende cómo hacerla llegar al que buscamos que gaste...

la reina de mi mundo poeta hizo de su infinito invierno una mueca y lo tornó en danza. para sus noches más solteras se inventó la horca de su corbata coloreada y siguió rimando sin rima y con taco.
pero de la rocosa vida bebida _y fumada_ de mi gloria bendita también puede hacerse un buen jugo. de su dolor una risa. de su vacío una vela. de sus golpes _recibidos_ una puñeta. y con todo ello, aguja de máquina e hilo rojo cosí regalos como los de ruby_pr para que a nadie le faltara el niño en la mañana de reyes. así, con la sorpresa la sonrisa, y con ésta lo encendido por dentro que hará que les compremos lo que ellos quieran. y sin pensar en las letras que faltan por pagar y sí en las que nos enseñan desde lo mágico de la poeta enfundado en cubiertas negras.

martes, 5 de enero de 2010

víspera

cuando el camello camina mueve los pies de un mismo lado de su cuerpo para hacerlo después con los dos del otro lado. esta manera de andar hace que les apoden como
los barcos del desierto. la velocidad de un animal navío de estos andando es de
5 kilómetros por hora. así que los que han de llegar esta noche a mi zapato estarán a menos de 40. un día no les da para más, que por mucho que galopen no son de carreras y llevan todo lo pedido a cuestas.

me acosté repasando lo que solicité para que pusiera su rey en el zapato de un amigo. y sin darme cuenta estaba una vez más invadida por la gloria de la más fuerte a pesar de lo que dijeran.
con la luz ya dormida escribí mi carta a hurtadillas. hace dos años escribí algo para evitar sorpresas pero este año de nuevo mi escrito ha callado. así que sin papel por medio y con la almohada y pompa por testigo en ronquido solicité a melchor lo que desearía a falta de bálsamos o muñecas y delicias como cuando niña. lo susurré y caí dormida en el bamboleo de su acunar hasta que el día anterior a la mañana más mágica me ha sacado del sueño tirando de mis sábanas.

qué hacen los camellos visitando estas tierras en pleno invierno. están fuera de tiesto. y así como lo están ellos también el abejorro del ventanal de nicholas_boardman está fuera de contexto.
en el enero de esta villa los camellos no caminan como lo hacen cuando se mecen en la inmensidad del desierto sin hacer ruido. aquí, por mucha magia y secreto que procuren los reyes no es como si llevaran las gruesas pezuñas forradas con trapos para amortiguar el sonido de las pisadas en la arena y sus pasos suenan. hasta los oiríamos _también al zumbido del volador insecto negroamarillo_ de no hacernos sordos entre motores, auriculares, móviles y bufidos. se acercan...

lo bueno del cerebro es que conserva intactos departamentos. y si en tu infancia hubo un abuelo carpintero y te hizo a medida un aparador con muchos cajones donde guardar lo vivido entonces hoy deslizas con sigilo la cajita de aquellos recuerdos.
la ilusión de nuestras mañanas llenan mi cajonera de trocitos de muchos bultos de todos los colores posibles. texturas plásticas. olor a pelo del recién nacido nenuco. ruidos de rasgar papel bajo los eufóricos gritos de la sorpresa sincera de quien no acierta a abarcar la magna magia de los tres de oriente. lo especial de aquel amanecer del día más regio aceleraba el palpitar de nuestros pechos desde el día previo. la tarde y noche anterior ya estábamos con el nervio dispuesto a la magnífica fiesta en torno al patriarca abuelo _el otro_ y su ceremonioso proceso.

es abeja o abejorro. es aberjorro, avispa o avispón. lo que es seguro es que mira la ventana sabiendo que ahí fuera está su fiesta. al otro lado ve el azul y le tienta. no entiende el bicho que en esta parte del marco el calor no acabará su día y si escapa al mundo donde posa su vista puede que no sea lo que espera.
el alado zumbón pide a su camello que le traiga estío y flores con polen para posar y pasar de una a otra. busca con sus diminutos ojos la joroba mecedora donde reconocer su paquete envuelto en el sol de junio. y empuja el vidrio porque no ve nada de lo que desea. ni cuadrúpedo del desierto, ni verano empaquetado, ni posibilidad de ventanas abiertas para salir de su pelea contra el cristal pecera.

mi noche dio comienzo con mi escrito descrito al silencio. que si bien escribí uno sincero al sms de mi diaria amiga el que confesé sólo a los reyes no era menos cierto como deseo.
como un camello hecho barco y cuna espero que llegue mi pedido cuando deba. como el insecto que busca estambres productores deseo que llegue mi agosto con polen. como la pequeña que fui y cerraba los ojos segura de las sorpresas que sólo los magos eran capaces de hacer así dormí esta pasada madrugada.
y ahora que el día se vistió de víspera jugueteo con mis dedos contra la ventana de esta entrada rescatando de mi armario cajonera alguna esperanza aún no violada, algún resplandor menudo que me regale seguro lo que mi vela dudosa realmente desea.

domingo, 3 de enero de 2010

colga2

todas penden del mismo punto. la misma escarpia sujeta el peso del grupo de perchas que aparece en toast.

se tiraron mucho tiempo girando sobre el mismo asunto. la conversación acortó las carreteras que les separaban y les situó en la misma habitación. cama con cama. y así estuvieron las horas largas.
decía una de las voces que desde su casa _o fuera donde se pusiera_ las vistas no variaban. ocurría desde que le pusieron las gafas. al incluir la corrección de dioptrías en sus días todo lo que percibía había cambiado de traje. y mirara donde mirara nada era ya como antes.
la otra voz _la muda_ era oídos y apenas hablaba. era lo que tocaba.

hoy que cumplimos 2 años las pompas en flote colgamos el resumen de la protesta general de más de una persona. si todos callan nos haremos eco en nuestro mar lácteo de lo que no se dice pero se siente. la mayor parte de los que vemos no están contentos con lo que sucede. más allá del momento crítico de miserables actuaciones lo que viene sucediendo entre los lazos es la mentira del cartón yeso o de la jaula trampa. y nuestra entrada de hoy quiere surcar esa marea que a todos inunda y sin embargo callan.

la charla encendió la noche entre susurros y silencios aplacando reproches. la voz cantante desglosó las vistas desde sus ventanas. y la voz oyente anotó asintiendo cual mimo por no avivar con más leña el fuego.
de todos los que veía desde su puesto ninguno era sincero. la mentira se había apoderado de los cuerpos. y el gran abismo era la falsedad a uno mismo y no tanto al resto. tras las cortinas hizo por escudarse de los engaños hacia sus vidrios _los de sus vanos, los de sus lentes_ pero la oquedad de aquellos seres desvinculaba sus cimientos de la vida serena. y así fue como dio comienzo su retorcerse. cómo no hacerlo viendo al tirano más gélido en su aislado trono demandando atención y desterrando al tiempo. cómo no sentirlo si los pasos de todos viraban la ruta por un malestar interno que desligaba la intención de los talones.

la ingesta de leche de hoy no es dulce. y a pocos gusta beber la realidad en crudo. pero la nitidez del blanco de nuestro flote no busca engaños ni escondites. si la amargura de aquél diálogo revelada a oscuras existe y nos inquieta lo pulsaremos aquí letra a letra.

la voz sin palabra escuchó a la otra agitarse entre las sábanas. sus brazos y piernas protestaban.
hubo un tiempo en que la panorámica era más humana. y se preguntaba _en voz alta_ si no sería todo culpa de las gafas. antes de que sus ojos fueran cuatro con el par le bastaba y lo que sus pupilas le decían eran la mezcla de cal y arena. pero compensaba. a su vera una pareja que le situaba en una obra donde los pasos buscaban lo cierto entre el desconcierto. escena tras escena actuaron en rueda. pero cayó el telón.
supieron que seguían juntas las voces porque se oían las respiraciones. pero la pausa prolongada se hizo dramática.
con un decidido movimiento apartó la pesada tela que veló su escenario y siguió narrando su estampa calvario. desde su silla _por mucho que la moviera_ no acertaba a dar con ninguno. todos insanos. era como jugar a lotería. saliera el número que sacaran la bolita engañaba. ni era tan generoso aquel, ni tan buena ella, ni tan cabal el otro, ni tan dispuestos ellos. no estaba en paz ni el uno ni el dos. en ninguno la calma. y esa enfermedad mortal era la peste que galopaba en todas las direcciones. se veía bien claro desde donde la voz en queja hablaba.

nuestro tazón de hoy no irá con galletas. acorde a la protesta encubierta entre colchón y edredón caminaremos solas. sin compañía dulce que sale rana. sin bizcocho que dice ser tierno y se deshace por seco. sin cucharadas colmadas sólo en intenciones y en actos ni rasas. no estamos para que viajen junto a nosotras _ojalá esto cambiara_ los adornos indigestos alrededor de la taza.

pasadas las horas había desvestido a muchos de los vistos desde sus variados puntos. y cada prenda se fue a la hoguera según la avivada protesta avanzaba. cuando acabó la charla en lo oscuro de la habitación cinco raquíticas perchas restaron reunidas. los esqueletos de lo que pudo ser y no fueron. y mientras sus gafas descansaban en la repisa de noche volvió a interrogar a su voz escucha si había sido así siempre. la verdad más hueca pendía de un hilo _de voz_ a la espera de no más horcas ni colgados.

y nosotras _afirmando con la cabeza_ seguimos nadando en la leche inmaculada en nuestro segundo cumpleaños. casi nada para las que nadan!

sábado, 2 de enero de 2010

baile

la madre y abuela de hula_seventy danzaban ante los ojos de la fotógrafa.

este año el deseo ha sido unánime. que cese el movimiento que marea. todos hemos querido lo mismo. que cese el vómito de gente de sus puestos sin razón razonada ni compasión ni palmada. que acabe la agonía del monedero y que los rojos sobrepasen de nuevo el cero. que los labios suban en luna. que los abrazos no se aparten con codazos. que se limpie la vía de ramas y el aire de trampas. que las frases sean más rosas y brillen de nuevo las cosas.

intenté ser fiel al ritual de cena, uvas y besos. los latidos de la vena sobre mi ojo derecho me lo impidieron. en un mar convertí mi cama e hice por mecer mi nochevieja más extraña. no probé bocado. dejé a los comensales sin mi puesto ocupado. y logré engañar levemente al dolor y ensoñé mis minutos hasta que me despertaron los fuegos. de nuevo en mi personal tormenta imaginé a todo el país contando las campanadas y conteniendo las doce. y mi teléfono comenzó a alertar que mis amigos me recordaban.

apuesto a que todos tiran por lo sencillo. por lo que a golpe de vista se supone sin darle una vuelta más a la tuerca. quién saca a quién. quién invitó a la pista a la otra. la madre o la abuela. la que gira de pie o la que lo hace sentada. la hija, dirán los ojos sin más miras.

dos horas y media antes del cambio de año los cuatro nos juntamos en el mismo lecho. acudí al socorro de las manos de madre que alivian el dolor de todo hijo. la migraña no cedía _más bien crecía_ y se sumó mi padre masajeando mi mano diestra. a los pies del trío nuestra preciosa pompa contemplaba la escena. la enfermera enferma _me dijo la perra_ llora por ver cómo rompe su malestar la noche que entre todos prepararon. y tras los cuidados de quienes me lo dan todo desde que me invitaron a tierra sumergí mi cabeza bélica bajo las mantas en otro intento de recuperar lo que pintaba ya perdido.

sonó la música y alguna de las dos sonrió mirando a la nada. luego dirigió su atención girando el cuello y tendió su mano. bailemos. dijo una de ellas. y la otra accedió y danzaron.

mi sitio estaba a su lado esa noche. negué invitaciones a otras cenas. no mientras pueda cenar con ellos _dije_ luego os veo. y preparé como pude una velada más llevadera para los que tanto aguantan y cargan. pero la salud es la que manda y la noche del 31 una vez más me lo quiso subrayar en fosforito. por si se me olvidaba...

cierto que la mayor ya no caminaba si no era con ruedas. cierto que su hija le procuraba atenciones y cuidados. pero una madre siempre velará por su descendencia. igual que un padre. y cuando aquella emisora abrió la hora con aquel tema la abuela entendió que era la mejor medicina para su nena.

apenas con dos horas de la nueva década _y tras el plantón que propiné al racimo y mis tres compañeros de cena_ las pastillas hicieron su magia y me desperté como en otra era. no era la misma. mi cabeza era nueva y las desveladas de la casa lo celebramos. fue entonces cuando sin música por medio mi madre me sacó a pista y me pidió danzar con ella. ve a la fiesta _dijo_ y estrena tu año como mereces.

las ruedas de la silla balanceban al ritmo que marcaban los brazos de la que giraba sobre sus zapatillas de felpa. la hija decidía _en su felicidad más plena_ qué recorrido hacer en la habitación que se había hecho salón de baile para sus ojos entreabiertos. y la madre que le dio la vida y le solicitó como pareja se dejó llevar por la felicidad de una mujer de cincuenta recordando aquel día de verano en que tanto disfrutó danzando.

atravesé las calles salpicadas de cohetes, serpentinas y gente ebria tras el nuevo baño de año. y en la cocina de aquella casa enlacé una tras otras todas las canciones elevando mi cocacola por ellos _mis padres_ y por mi perra. yo que quise convidarles a ellos a una noche danzada les robé mi carillón, mis cuartos y mis doce. y fueron ellos los que con sus manos, su paciencia, su espacio, su ánimo y su orquesta transformaron mi migraña en carroza para llevarme hasta el baile donde comencé el año entre esos amigos que me llamaron _echándome en falta_ a los minutos del cambio.

gracias a quien preparó la fiesta. gracias a quien quiso un fin de año para recordar sonriendo y encendió las velas. gracias a los que silenciaron su pena por verme sufriendo en mi queja. gracias a los que se desvivieron. gracias al jamón y la mesa puesta. gracias al confetti polizón no reñido. gracias a la cocacola light sobre la mesa. gracias al desanudar de espalda y palma. gracias al parón para mimos. gracias al paño frío. gracias a quien bailó conmigo desde la distancia y lo deseó con fuerza. gracias a la satisfacción por saberme de fiesta. gracias por los abrazos y el vídeo. gracias por el recomienzo de año y por tenerme tan cerca.
cuando en agosto eche hacia atrás la mirada vendrá la escena del salón de baile en el que me colé empujada por los que me quisieron. y volveré a preguntarme... quién hizo bailar a quién?