martes, 29 de septiembre de 2009

verdad

la verdad os hará libres. quedó para los tiempos e igual que voces, interpretaciones. miles.

me sorprendió su nitidez. un padre de familia que no se perdía en tonterías. lo que sentía lo exponía. lo que pensaba no lo escondía. con la carga nula de remordimientos porque lo que hablaba era la vida sin recovecos. un hombre sin pliegues. con los ojos abiertos. y la sinceridad como lema.
su razón era el enredo y el olvido. el colchón de no tenerlos. mentir suponía memoria y un guión aprendido. no estaba para eso. él prefería _sin meterse en líos_ al pan pan y al vino lo que vino.

entre dos miradas puede quebrarse el hilo. te miran distinto. quizá porque ya no te miran. y esa escapada si va callada grita lo oculto y ensucia lo que hubo unido. uno demanda. hay un aflojar de lo conectado por dar sentido. pero el otro calla. y si no se habla hay verdad _que no es mentira_ pero no dicha. y eso estalla y marca con dura metralla.

si te responden de espaldas. si en tu cama sois tres. si levantan un muro en segundos entre tu pecho y el suyo. si el mensaje se atasca. es que está pero amordazada. la verdad existe bajo la almohada. distorsionada y creando fantasmas.

miente el niño igual que el añoso. que no he dicho adulto. tuerce lo cierto el que no ve lo sensato del hecho, el ciego de vida limpia, el peter pan en su cuento.
y cuando unos labios se lanzan al abismo de lo que venga tras la verdad expuesta madura el fruto tantos años verde crudo.

escuece. claro que irrita. estruja el corazón y las tripas. la boca ha de ir al frente y encabezar las tropas que galopan salvando obstáculos cobardes que invitan a engaños, a que calles.
una vez confesada. con su pinchazo agudo se asienta en un costado y logramos dar respiro. poco a poco. las piezas toman forma. las tramas se justifican. los días cobran sentido y lo que hay no se magnifica en sangría.
atrona. claro que pita. estrecha la garganta y flaquea las piernas. azota el orgullo. despierta la ira. sacude cimientos. y te ciega. pero frente a la voz más sincera han de ponerse los oídos valientes. los adultos, los más cuerdos. el escuchar comprensivo y dialogante. y con los ingredientes servidos ya se decide si cenar con velas o en tinieblas dejando que todo se enfríe.

la valía de las verdades de aquel marido con hijos y sin escondite era para el de enfrente. a él no le fortalecía no caer en la trampa engañosa. lo sencillo era lo que movía su motor sincero.
pero quien salta _con esfuerzo y no comodidad_ por encima de lo oculto y muestra el todo _bueno, malo, blando o duro_ es el que crece y suma para todos puntos.
igual que quien escucha abierto lo cierto a pesar del consiguiente temblor. porque la verdad rompe los lastres, suelta cadenas y eleva anclas igual que almas. lo real, lo más limpio nos da la fuerza. a quien la dice y a quien la acepta. nos crece el físico porque lo bueno se agranda y vemos la luz tras las ventanas. tal cual lo saca sarah_hermans. nos comemos el mundo. tras el valor lo cierto. y con esa verdad la libertad mayúscula. la de todos. la única. verdad verdadera.

domingo, 27 de septiembre de 2009

sacrificio

al final llegó a humanizar su maquinaria más fría. se llamaba riu. o eso decía en una de sus solapadas vidas. mataba y cortaba lo pescado. sangre por todos lados. rojo para pintar lo blanco de su reducido cuerpo. tinta regada. aroma de limón para espantarla. y lápidas abrillantadas para compensar su conciencia. pero eso fue al principio y durante mucho. luego ya no.

un corto de animación con muñecos vudú comenzó la triada. el sacrificio del que amó a la débil por pender del gancho más carcelario. un trinchado de mano. por dos veces. luego de la pierna al acerico. y cuando no quedaban milímetros entre el pecho de su amada y el alfiler sanguinario lo vio más que negro con la luz cegadora del último túnel que dicen que se abre.

no sonreía. la muerte invadía cada rincón del cuerpo de riu y de su apartamento. deshabitaba la nevera. anulaba sus noches. y le hizo escoger el empleo donde poder dormir sus pensamientos castigando la humanidad que le restaba. quería silencio. sus lágrimas atronaban sus veladas tumbada en una cama helada. la dirección de sus días era la contraria a la marabunta que se besaba o gritaba.

tras el corto buscaron el último episodio de dos sagas manga. la obligación derramaría sangre de uno de la pareja secreta. se partiría el amor eterno con el acabar de una de las vidas. y ella no pudo robarle el aire a su amado. y él no pudo dejarle a ella el dolor de matarle y quedar con el purgatorio de culpas. la daga atravesó el pecho de la valiente y sacrificada. no lo detuvo su guerrero. conocía lo evitado y el siguiente desenlace.

riu no tenía lazos con humanos. escogió a uno por callado. por generoso al punto de no preguntar nada. nunca. al que respetaba sus secretos. y así las torturas culpables no quemaban restando en lo gélido de su delgado cuerpo de negro impasible. comidas sin habla. cementerios como escenarios de citas. un té abandonado tras una generosa oferta como gancho. ella ya no era ella. era otra. su boca escapó sonrisas. su cuerpo tembló y se calentó en el invierno que siempre vivía y ya no. las circunstancias. eso decía.

él muñeco donó su corazón para que ella siguiera. la princesa ninja acabó con la posibilidad de que se segaran los días de quien tanto quería. el de enfrente lo permitió por no haber salida. y con su menudo cuerpo en brazos acabó con la pareja y el viudo. ya ninguno. si fueron en el eterno pasado volverían a serlo. y ahogó su vida abrazado a su chica en el amor más desinteresado.

no pudo cumplir el trató. riu no era la misma. pero él tampoco y apareció en el mercado para despedirse. al final lo dijeron sin palabras apenas. condenados a quererse en lo imposible del nunca. en quizá en lo venidero pero llegaron tarde. de nuevo las circunstancias. y se besaron con lo almado más que con los labios. el hielo de su cubitera con melena negra terminó de derretirse ante lo confesado en un minuto de entrega. ya no quedaban bajoceros dentro de ella y sus brazos le rodearon confesando que le quería. los dos de pie. con el amor improlongable. con un asesinato frustrado por la vida que insufló a una muerta de noche y día tras día. cómo apuntar al que dijeron digno de irse si le regaló el renacimiento.

valor tuvo el vudú enamorado para lanzarse y pinchar todo su cuerpo hasta lo más mortal.
valor el de oboro sama. valor el de genosuke.
y valor el de unos ojos que en el minuto del amor más sincero entre dos casi desconocidos vio llegar la muerte. la de él o la de ella. y no tuvo dudas. giró en un baile lento. en el último entre ambos. pidió que le llamara. repite mi nombre. repítelo. riu. riu. riu. riu. riu... y la bala señaló con un orificio el gran sacrificio de ella. su vida por la del que le devolvió la sonrisa. su aire por quien debió matar mucho antes y nunca pudo. por amor. sacrificarse.

sábado, 26 de septiembre de 2009

gane

he dormido pocas horas. pero en cuanto mis párpados han comenzado a ser conscientes de la persiana levantada le he dedicado mi primer pensar. anoche tuve una noticia de celebrar y no podía esperar a compartir mi dicha. que es la de muchos.

nos relataban una parábola donde se dejaban a decenas para ir a por una. y de niña imaginaba al grupo a la espera en la neblina del alba sin saber bien qué hacer _perdidas_ mientras él deshacía pasos para dar con la que faltaba sabiendo que dejaba bien al grupo.

unas que no he visto. de ahí que lo ilustre con las de diy_dog_grooming. unas que quise encontrar y más de una vez he dibujado en mis ojos. unas patas miedosas. a la carrera. cansadas. castigadas. ladronas. callejeras. las cuatro, el cuerpo que pasean y muchos humanos _no sé el número bailable de generosos_ me han traído hasta el teclado.

la heroína de todos los animales y de muchos de la zona me detuvo para celebrarlo. me lo dijo el día en que ya lo habíamos comentado _una vez más_ y se cerró el círculo. ya la tenemos. y mis dentros saltaron desde el silencio. quise abrazarla. mi intención era impulso. premiar la buena nueva, el esfuerzo, los meses, las madrugadas, los planes, las cestas sin fruto en las vueltas a casa.

cuatro pezuñas motores veloces perseguidas por mil voces me han despertado esta mañana. la abandonada con nuevo nombre. la que todo el mundo ha visto y mi lupa no rodeó en su busca de paso. la que incluso inventé en otro con dueño de las ganas que yo tenía. la querida por todos los que bombean con sangre animal y más que humana. la acunada en las noches largas desde distancias. la vasca de pelo grisaceo. la que creyeron macho. la desconfiada. y con razón... no atacaré a desalmados. ahora no.

la noticia flotaba entre nosotras. mi contención me ahogaba. y en la prudencia de quien no participó en activo no pude más que alargar mi mano. el resto lo hicieron sus ganas. supo que la fiesta sería también mía. se paró para contarlo a quien se llenaría con lo que sabía. y su alegría infinita le lanzó a mi para fundir nuestros brazos. la hemos salvado. decía su abrazo. ya está sedada. sus labios. todos tranquilos. su pelo mojado.

las almohadillas urbanas no dejan la huella de la arena. rastrear un paseo _huida en este caso_ no se hace mirando al asfalto y sí a todos los rincones detrás de las llamadas sumando pistas. y en esa cacería tensa donde el arma es el bus o un mallazo de la obra se alistaron muchos. extremando sus piernas y olfato. donando sus horas de sueño. cediendo su tiempo y dinero. sin pensar en cansancios. sin sentir que la derrota creciera más que la meta. pastores de urbe en busca del más atemorizado.

ella que pasea cuatro que acogió y le dan vida. ella que alimenta a todo lo que respira. ella que se desayuna con la lucha más activa por ellos. ella y todo un equipo lo han conseguido. tras semanas sin recompensa agotando el verano, en el otoño de sus fuerzas, la perra se ha entregado. abandonó anoche su miedo consecuencia de otro abandono para mecerse en las promesas que calmaran su herida abierta.

un grupo en batida y algunos vecinos deseando su éxito. eso ha sido lo que no se dará más este día. se acabaron las citas marcando el plano. no más comidas cebo ni jaulas fallidas. el dolor de la perdida entre calles terminó con la sonrisa de exploradores y muchos del barrio.

está dormida. una de sus manos no dará más la patita. buscar adoptante será algo más tarde. cuando todo su infierno se calme. cuando lo físico sane y haya que recuperar el psíquico con más que trabajo. cuando el vidrio de las botellas del champán descorchado ya esté para ser reciclado.

felicidades héroes. felicidades pepa.
felicidades gane.
no todo es una pérdida.
todos ganamos.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

cañonazo

lo sabían ellos, recuenco _que les sacó la foto_ y sus adoptados rincones. nadie más fue testigo de aquel cambio. nadie vivió el timón en viro. nadie lo presenció.

junto al mar un salvavidas. donde hay agua un flotador. para evitar la invasión del líquido acortando la vida la medicina del flote. para no hundirse en las mareas revueltas un psicólogo relleno de aire manteniendo el cuerpo del que agita los brazos entre lo seco y mojado.

poco importa quién prendió la mecha. hubo una chispa en su imaginario y supo que lo haría. empezaba su huida.
para cuando llegó ella ya estaba el escenario. lo oscuro. la munición. la cara escondida. y los fantasmas. con todo el dolor que inventan.

un cuerpo en azote no ayuda al socorrista. más le valdría la calma pero el pavor se moviliza y no deja músculo sin vida. el problema se hace grande, mucho más grave, y la costa se aleja y nadie la acerca.

dónde encontrar cobijo cuando se busca agredirse. cómo dar con regazo si enredamos los lazos.
cada uno tiene su acantilado o su anillo cianuro. cada quién sabe de su soga perlada o sus colores en mil pastillas. de manera irreal _ficticia_ pero dañina. sin sangre pero con heridas.
él escogió lo de siempre. una vez más la lanzadera que le mandara fuera. de golpe. dramatizando. con un estruendo que ensordeciera la vida que iba a su lado. hecho una bola. en remolino. y sin oídos.
esta vez estaba ella y ya no era tan idéntica escena. la vista trabajada de su pasado no le dejaría ser bala. ni contra otros _mucho o poco_ ni contra él mismo. fuera del tubo. a airear la cabeza. donde respirar luz y verdad.

el tablón que no lo es tanto ha de evitar sumergirse porque alguien le ordenó ser salvador. nadó todos los estilos con tal de obviar tantos kilos. que lo pesado aumentaba con los minutos. que sentía más cerca el fondo y no se podía. había que seguir arriba. tenacidad. paz. claridad. y calma. y con la suma de todo ello el amor se hace balsa y rescata al gran tonelaje de beber de más.

la cobardía atascó su cuerpo dentro de la gran arma. no atendía a propuestas. su fiera ciega decía que todo se repetía. la misma historia. y él achicado para entrar en la garganta del cañón oscuro. más menudo. reducido frente a todos los que inventaba fuera de su escondite cobarde.
ella con su blanca palabra hecha vestido. ella con su amor hecho ganas. ella con su empeño hecho mano se ordenó salvaheridas. bola a bola limpió el campo de batalla. sacó fuerzas de flaqueza e hizo mayor el diámetro del cocodrilo negro que tragaba al sufrido. para sacarle. para que aceptara la marcha atrás. para que viera otra posibilidad. más caminos. las bombillas prendidas. las del amor sincero. las de la caprichosa vida y sus líneas torcidas. la de esa aceptación. y la sonrisa. con la mirada bañada. pero la sonrisa.

el médico no es máquina. ni la enfermera férrica. la colchoneta se desinfla. igual que no nada eterno la ramita. el paciente ha de colaborar. el sostenido a flote no debe saltar. que la ayuda in extremis puede extenderse lo que haga falta pero cansa. y los hombros bajan igual que la voz y el arrastrado paso. quien ayuda necesita pilas porque no basta con su motor.

salió. se giró y la vio de largo. una princesa con la certeza hecha prenda. con la mano extendida para achicar el cañón y el agua. con la solución que hasta entonces no quería. no escuchaba. no veía. sin aspavientos, relajado, controlando la respiración le confió el nado. se hizo valiente. inteligente. y ya está a salvo.

martes, 22 de septiembre de 2009

gerbera

esto ya no es lo que era. y menos mal.

los cordones de unas zapatillas _las del pie izquierdo_ estaban enfadadas. vaya si se notaba. por más que las lazaba ellas se desunían sabiendo el riesgo de ser pisadas. no se aguantaban. la acera llovida las hacía más suicidas, pero ellas seguían. no te aguanto. suéltame el brazo. y de poco el trastazo por el otro zapato.

abrían puertas para dejar pasar a las faldas. la de la entrada enmarcando su espalda. la del pasaje uniformando su traje. y ellas _reducidas en volandas_ aceptaban.

conocí una noche a un extranjero afincado en españa. el alemán desde su alto me contó de sus medallas. y todo porque jugamos a que yo le otorgaba una por una canción acertada. la emoción del baile. supongo. ya se sabe. con música casi todo vale.
desde aquella noche guardo la condecoración de oro que me dio en modo placa. compartió su secreto con una extraña. lo que le fue revelado por boca de un premio nobel. eso dijo. nunca lo comprobé.

desnudaban su invierno para cubrir los cuerpos presumidos luciendo tirantes. unas mangas de camisa extendidas en plena lluvia o helada para elevar a las que taconeaban. y ellas tan encantadas.

en las películas dicen del bucle grande y el menudo hasta hacer el nudo. riman a dos barrigones para apretar bien los cordones. y una vez que el niño lo aprende lo practica infinitas veces. sin pensar. de modo automático. un robot que sostiene el pan y el periódico con la barbilla mientras los ata. tantas veces como a las cintas les de la gana. ad infinitum.

entraban las caderas y todos se miraban. recuento de hombres y de sillas. se levantaban y las invitaban. tomen asiento. muchas gracias. decían bien ajustadas.

dos nudos mejor que uno. el par que asegura un poco más. no siempre. que si el cordón es satinado y con fibra plástica es menos amigo de su aliado. y forman a la mínima un lío.

pues bien. los tiempos son lo que son. para bien y para mal. la mujer y el hombre tal cual. está bien, no siempre, está mal...
confieso fruncirme si no apuntan ligeramente el gesto de la cesión del paso o del abrazo de su chaqueta. algunas veces lo hago. según con quién y cómo. pero como balanza he de decir que soy de las que no ve en los ramos sexos. ni en tantos gestos. yo soy de las que se lanzan.
pensé en mi _entonces_ chico aquel mes de abril y escogí la gerbera. naranja. una de las de design_is_mine. para su sorpresa. su sonrisa. y su agradecido cambio de roles.

y ahora me guardo la generosa medalla del germano largo para darla entre flores cuando busque ofrecer un regalo. que tiene que ver con los lazos de los zapatos. no tan secreto si lo dijo el nobel. advierto. ahí os asomo el principio del ramo.
que el que quiera saber lo busque. que dará con ello. y el resto _damiselas a la espera de puertas abiertas_ lucid salones que no os ato yo los cordones.

lunes, 21 de septiembre de 2009

gamusino

las idean para adultos porque somos _y son_ niños. las hacen las mentes de una generación que merendaba dibujos en la tele _me dijeron anoche_ y lo dirigen a su misma quinta. para volver a los calcetines cortos y al de punta con nocilla de dos colores.

el amor es el motor. y el enamorado es todo un explorador.

si bien no soy aficionada al cine de masas, las de ficción, violencia y animación _también_ me dejan en casa sin gran pantalla.
me propusieron ver una de las últimas y sin pensarlo acepté la tarde.

un niño con gafas queda prendado de la niña sin dientes. un globo por la ventana. la linterna. y una promesa eterna. con el corazón.

sabía que habría penas. pero esperaba la recompensa. tras un corto entre nubes me hice catarata sin aliento. la sencillez casando lo intenso provocó en mi el escape de lo que se estaba yendo. lágrimas por un amor animado destinado a enviudarse mojaban las otras por ver una puerta cerrarse.

cuando el helio de tu ilusión henchida es el amor en esencia no hay quien desinfle el globo y desciendas. si ellie no podía ir a sudamérica él le llevaría. y en el centro más amado de su cuento pintado el niño abuelo alzó el vuelo tocando _de nuevo_ el cielo. allá vamos. le dijo a la desdentada del marco.

el humor nos salva. el sentido más reído. el mirar lo torcido y esbozar sonrisas. el humor que es el amor en juego. ese nos seca los salados mares de los ojos o chapotea en sus charcos para hacer las riadas más bellas.
tuve de esto. reí entre lloros. sonreí de continuo. liberé carcajadas a pesar de mi cara mojada.

poco traban las circunstancias cuando sobran las ganas. no hay muros tan altos que lo apasionado no salte. desaparecen las toneladas, las zapatas, las corrientes adversas y las millas sin fin. si hay ilusión no hay vejez ni achaques. habiendo certeza la selva es senda. el hambre, las noches, el frío y las fieras no acechan al que apunta su misión en la brújula. se hizo una promesa. completaría su álbum soñado y daría sitio a su casa en las cataratas.

su remolino celaba. habló lo que nunca supo. se aferró a su falda. corría en desespero ciego tras la marcha. y las palabras paño fueron película mientras callaba.

lo infinito de su amor era una jaula. su empeñada entrega provocó más ceguera. no veía más que retratos y su casa con alas. no vio al niño. no vio al perro ni al gamusino. estaba preso en su amor explorado, en sus recuerdos. y no veía más allá de sus pastas cuadradas.

viví en la piel mezclando ficción con vida. un aroma para esa tarde. un abuelo para darme forma a lo pensado. miles de globos con sus colores despertando del nublado llanto. las manos calmas susurrando. el tiempo en cuna. la sala a oscuras para encender lo que sí valía. lo proyectado. lo prometido. lo que está dentro y nadie lo quita.

tras tanta ruta, peligros y esfuerzos cumplió. pero al sentarse satisfecho de lo hecho por prometido ella le habló en su escrito. gracias por la aventura, ahora te toca. y el anciano destapó su mirada. comprendió. nació de nuevo. salió de su cárcel y vio al niño, al perro y a _kevin_ la gamunsino. vio mil caminos. vio que la casa era casa y pesaba en su andanza. vio más puertas y aire. vio sus cristales limpios de dioptrías. y vio que en su nueva aventura de explorador intrépido había un sitio también para ella y sin cadenas.

amor del puro. amor esencia. miles de globos llevándote donde quieras.
de ahí mi dicha. de ahí mis lágrimas. de ahí mi película animada con cinco personajes para ser uno y un aroma para bañar a todos y no borrarse más nunca. gracias.
amor del cierto. amor profundo. prometido _sin decirlo_ de corazón.
y que haya quien no lo vea como no ven muchos _o no creen que exista_ al gamusino... eso sí es pena!

domingo, 20 de septiembre de 2009

huecos

saqué la foto de entre_pucheros. vi el par y tuve que cogerlos. en blanco y negro. a la espera. para servir. tan frágiles y valientes al tiempo. dos huevos.

consumimos mucho. demasiado. llenamos la despensa hasta arriba con temor a la ausencia. completamos los estantes del frigo. lo rellenamos entero desusando _algunos_ la bandeja troquelada que colocaron _se preguntan para qué_ en la puerta justo debajo de los quesos para el gratinado.

la expresión de queja queriendo decir sólo_faltaba los lleva como ingrediente. se le añaden a lo que extremoduro cantaba de lo que hace falta para_estar_tan_colgado...
hace falta tener cara. hay que echarle valor. y para ello basta con el par y no con la docena ni la media.

consumimos tanto que ahorcamos las perchas. hacemos del ropero un metro japonés en hora punta. sumamos a lo excesivo. ponemos más sobre lo sobrante. añadimos escogidos a la colección de abrigos. más calcetines que pies tiene el año. muchos más vestidos que calor hace en verano. más. siempre más. y aún seguimos abriendo sitio.

empezó a sentir que faltaba uno. no quiso destapar la caja. y a través del cartón no lo vería así que jugó al suicidio del imaginar la ausencia. el fantasma ocupó la huevera.

consumimos gente. conocidos. colegas. y algunos _con dos yemas_ resultan amigos.
conocemos y la agenda del móvil se alarga. contactamos con nuevos y el número de facebook _estúpidamente_la mayoría de las veces_ crece. estrechamos nuevas manos que reciben nuestra dirección de correo electrónico y hacemos lo propio. son más para nuestra lista. son más. tenemos más que ayer. y menos que mañana. probablemente.

pasó la noche en vela. una más. su cama se heló más que la tortura que guardaba en la nevera. no tuvo valor para abrir la puerta. para comprobar su miedo las horas de la madrugada se hacían eternas. no lo lograba. se retorcía pensando en el huevo de menos.

consumimos en múltiplos de seis. decía monk que lo lógico serían hacerlo por decenas. la unidad más lógica. pero es lo que nos sirven y así compramos.
en caja de plástico o en la acartonada descansan con la fecha de salida. y llegan a casa con la carne, la fruta, las conservas, el pescado y las hortalizas. consumibles que comeremos y no serán más. y repondremos.
si quiero un calabacín lo troceo y me libro de los restos. lo que no cocino del pollo va al basurero. y la lata de sardinas _una vez vacía_ la coloco en reciclaje. pero algo me ocurre con los huevos. debe ser que no los tengo... si conservo la caja con ellos dentro sufro ver cómo van desapareciendo. no me ocurre cuando están sueltos en la balda fría de la puerta blanca. allí apilados son como una de las manzanas que pelo, como uno de los frascos de mermelada que acabo. y no pasa nada. pero si no los saco de la caja nada más llegar a casa luego me escuece su falta. su asiento me grita que falta uno. y se me estrecha _un poco_ la garganta.

con el día entendió que era mejor saberlo. se armó de ellos e hizo recuento. no sumaban la media docena. había uno de menos y él no había cocinado nada.

están las cajas de seis y de doce. pero las hay también de diez y de treinta. muchas gallinas.
mi compra es de soltera y escojo lo razonable para que no caduque.
pero la huevera donde coloco a mis seres no es del tamaño del que era. cada año, con el tiempo, va creciendo. y si hubo cáscara con relleno querido no dejo que nadie _ni ellos mismos_ los desparezcan.

expuso con los que reunió su pálpito. se hizo pequeño.
yo hablé de otra manera pero de mi huevera. de los que guardo dentro. de los que entran en mi nevera y no tiro aunque den uso. conté de mis crecientes celdas. que poco a poco subió el número y no me revientan. dije de su casilla. le situé en columna y fila. y desarrollé la razón de su espacio. de su no marcha. de su imposible ausencia. aunque más huevos llegaran. aunque mi gente aumentara. a pesar de ser más los que llevara. aun queriendo romper su cáscara él mismo. aun decidiendo un día escalfado y otro duro. no desaparecería. no de mi corazón con huevos _que ahí sí los tengo_ donde no entran huecos.