no revelaré su nombre, tampoco sus iniciales, pero apuesto a que alguno conoce al afortunado que me ha anillado.no diré que el evento fue tradicional ni al uso.
no puedo contar que mi traje fue blanco pero sí que estrenaba algo.
el casado casa quiere. y eso tiene. o es al revés...
el casado casa quiere. y eso tiene. o es al revés...
tras mil firmas hay un notario que lo confirma. somos propietarios.
dueños de la casa. mi casado y yo. el que la posee y la que la paga. buen vividor el prestador. si señor.
llovió a cántaros esa mañana. almorzamos un tropezón de última hora. como que olvidaron el ramo... y a las cuatro _y sin parafernalia, ni velo, ni coro en lo alto_ dio comienzo el trato.
prometo cuidarte mientras me atiendas. serás feliz si no te escapas. te escribiré mes a mes puntualmente una carta. y me verás siempre a tu vera. más bien detrás. más bien encima.
los votos de él.
me comprometo a darte alimento cuando demandes. a no separarme. te daré mi busca para que no me pierdas. sabes dónde encontrarme. prometo no defraudarte. o quizá sí... pasados los años cuando dé con la llave de las esposas.
mis votos.
que no hubo de los otros. que no. que no salté como esperaba _en mi papel de novia_ ilusa.
un casamiento poco corriente por tener a una gestante enfrente. no más familia que mis dadores de vida y ahora respaldo _una vez más_
una boda sin tradiciones. sin peluqueros ni maquillaje. en una hora. con los ojos persiguiendo el minutero de la muñeca del oficiante. con prisas de salida. sin lágrimas ni pétalos de flor.
casarse bajo pactado como en las bodas de antes. todo arreglado. sin conocerse firmar lo hablado. en amor _por engañarnos_ realmente ciego.
horas más tarde se fue notificando lo acontecido de cuatro a cinco. enviando el primer mensaje a quien hubiera elegido _sin dudar_ como primer testigo llamó una invitada que no sabía nada. y cuando la llamada agonizaba apareció otra desinformada que abrazó a la recién casada con sus ojos a punto del lloro.
no hubo saltos. no hubo olés. ni vivas. ni puros cohibas.
como ágape improvisado ganchitos blancos y bañados en cacao. la light de mis venas para las tazas haciendo de copas. y cinco monedas de chocolate cubiertas de oro para pagar el susto anunciado y como arras_y como arras.
perdonad que no lo comunicara en su momento. disculpad la demora de la nueva de magnitud grandiosa. mi prudencia. mi agotamiento tras el día. la asimilación. el impacto del emparejamiento sin apenas tacto.
hoy lo celebro compartiéndolo. sigo sin trotes. lo festejo en silencio. con la tensión pasada anudando mitad de mi espalda. con mis dedos haciendo recuento del listado de números. con el miedo de la que viaja sola.
y con agradecimiento.
agradezco a los que me presentaron al objeto de mis deseos por rebajarle en kilos para el evento. mucho más guapo. sin duda. gracias por no comer de su dieta. con ello a mí se me aligera.
doy las gracias al contrayente, por valiente. menuda soy. no sé quién es mayor ciego.
gracias a la que comparte conmigo la casita de pueblo y a los que aún aprenden mi nombre.
gracias eternas a los celestinos que abrieron camino tras mi confesión a no poder hacerlo sola. tras meses. lucha, dudas, preguntas, valor, apuestas, escuchas. no cabe la gratitud en mil entradas.
y gracias al destino y a todo lo andado. incluso a lo arrastrado. tras lo oscuro y el esfuerzo de lo incierto a veces resulta una recompensa. y como todo casamiento es lotería. y yo he tenido esta semana premiada la mía.
en un cuarto tendré mi habitación con el árbol que dije me vendrá a dar cobijo. como el padre al hijo. de dos espacios haré uno a mi encaje para que me mueva a mi aire. y disfrutaré del mayor activo de este premio. saborearé el placer del refugio propio. del nido sin ruido ajeno. del crecer a la vez que las paredes. y del ventanal del chaflán con vistas al relax y al vuelo.
y quizá algún día _todo puede ser_ me anime a celebrar un convite. si lo hago quedáis invitados.
palabra de casada.





