miércoles, 9 de marzo de 2011

guiño

supongo que es algo más que cuestión de dioptrías engrosando lentes. estoy convencida de que la razón de que veamos los hilos de los días depende de algo más de nuestras pupilas. erik_leigh_simmons capturó el instante mágico de la abuela que se aniña tras las gafas.
y ahora que es reciente _aún parte de su cuerpo duerme_ podemos decir que nuestra anciana ha hecho la mueca que juega una vez más esquivando la hora de recogerse.

el arroyo le caía débil por la mejilla izquierda. lo que había sostenido durante largo se ulceró y uno de los hilos sabe por qué no fue antes.
diecinueve años son lozanía y rubor sonrosado. son los vestidos que giran para atraer pupilas. son las caderas y los pechos, son los tacones y las melenas. pero con la cuenta de la perra el perfil se hace distinto, y más cerca del suelo las formas se angulan y la seguridad tirita. contados con pezuñas los casi veinte se hacen centena facilmente. cien para las coletas negras. cien para las esbeltas patas serenas. cien para el ojo atento y el que aguardó a su momento.
paciencia de la paciente más longeva. cuenta hasta cien. paciencia. contamos con ella. cien. y el hilo que salió hace años de una consulta regresa a ella casando al animal y a su dueña en aprendizaje y materia. que el momento para la clase tuvo que darse cuando su niña lo necesitase. que el día para intervenirle sería con camino recorrido _mucho visto_ y no antes.

la excepción del can de la familia marca la regla secreta de quien alarga los años y se acopla a la vida. según se le pida.
la cazadora sin presa apostó en su día por ser testigo de lo que se propusiera. la blanca y negra de elegante testa se dijo hace mucho que llegaría el día en que las gafas no servirían pero que seguiría. y así es, hodei. todos unidos _como querías_ por los hilos tendidos que entre tú y los tuyos habéis tejido. a las 11_45 nuestros ojos sobre el tuyo han visto _de nuevo_ como has echado a la vida otro guiño. la más valiente. la que esta noche dormirá _por tercera noche consecutiva_ junto a su niño. gracias por darte.

lunes, 28 de febrero de 2011

costuras

durante un tiempo lució el vestido. algunos advirtieron de lo ceñido del traje pero ella siguió adelante.
en busy_being_fabulous la mostraron de frente y con la nieta alpina más festiva asomándose como tripas y no como escudo como pensaron algunos.
edith_inga retrató la realidad hasta ahora contenida. hasta que le sostuvo el patrón a medida. hasta que las puntadas cedieron por dejarse la piel empeñada en sus trece.

una entrada para enero y otra para el que hoy cierro no es señal de algo bueno. y pesa, escuece, araña, chirría y se queja. que paren esto!
si este año anunciamos que para el ocho unidos, el roce de los tirones que ejerció lo firme de mis riendas ha podido con mis dedos relatando ovillos. la ilusión ha cedido parte del sillón al aliento fallido. cargas de más por un tiempo soportadas han terminado por derrotar al animal convencido.

si me preguntaras qué llevo bajo el abrigo _lo que consigo_ te digo. que las dioptrías de los ojos encienden los pilotos de alarma porque el toque de queda impera cada vez más pronto. que las ideas _otrora en red_ deslizan en zapatillas su independencia inconsciente. que las elásticas horas encogieron en alguna lavadora y no dan la talla por más que insista. que ya no quiero y esa es mi víscera. la osamenta fisurada de quien tiró por dos como si nada, la sangre grosa de quien fue marido y esposa, los músculos en nudo de quien se lo propuso y sí pudo.

la disección de la bestia se hizo en su salón. como si edith_inga hubiera asumido el encargo de versionar lo que disfrazaba la verdad de la chica de busy_being_fabulous. ni heidi ni fresas, ni nata ni raso de fiesta. el bisturí de la final recta abrió el cañón de la cesárea sin gesta. y sin nacer criatura surgió la mujer madura, la caída del árbol. madura por magulladura habiendo perdido a la niña descalza en suiza y a la joven mula.

las mañanas con la diana cargada de amargas balas, enfermedad en las ramas más cercanas, los dedos que cuentan los ceros y fechas, perlita que a su amo despierta y berta en la siesta.
como respiro los niños se acercan y en agosto habrá anillos.
los árboles de los próximos que también se quejan, los puestos con sillas que cojean, de las 24 horas ninguna seña, la privacidad con la ordenada vida perdida, y velando a la madre y a pablo desde un babero hermes al cielo va alado.

quien no sabe de las esquinas del desierto tampoco conoce de las costuras de la piel que viste.
cuando menos te lo esperas llega el relevo al esfuerzo y las puntadas de tu cuero se repasan y te revistes.
a eso aspiramos acabando febrero.
un abrazo a mi amiga vero.

domingo, 16 de enero de 2011

claves

siete notas para los diez dedos. pero son más. son las negras y son las blancas. están los bemoles y los sostenidos. y dudo que alguna vez llegue a asumir como no prodigioso el arte de hacer melodía de unos dígitos danzando sobre las teclas. esas caricias y golpes sin posar si quiera la vista logran que admire como sobrehumano el don de tocar el piano.

doce campanadas como excusa para juntarse. primero diez y luego la otra parte. antes de la docena la noticia rodeando la mesa. tras las campanas lo nueva a lo largo del tablado.
seis y pico meses presentan _ahora_ en cuatro cuadernos decenas de ideas y planes. y la partitura esbozada que ha de ser más que un previo recoge corcheas, puntos y silencios dando forma a los sueños.

el ébano y el marfil casan en perfecta armonía según decían. y cuando levanta la tapa un no instruido no ve más que posibles caminos que ha de posar no cayendo en el ruido.
el banco frente al instrumento es alargado para invitar a ocupar de lado a lado su frontal dentado largo. junto al aspirante a pianista en intento el asiento convida otro cuerpo con dos brazos y otros diez dedos para saber cuál de las teclas tocar ante las dudas.

un proyecto recibe en desnudo lienzo mil bombardeos propios y ajenos. la voluntad de bien hacerlo genera intenciones. y frente a las exógenas aparecen los frenos.
cuando a la pieza se le suman sonidos puede perderse el sentido. para completar el solfeo ofrecían los cursos de armonía y a eso no todos accedieron. sobre el tendal de las cinco líneas las notas esperan el sol de agosto. y cuando se tienden más prendas hace falta el acuerdo para apañar acordes. para eso las manos con las vías abiertas.

dos que dibujan han de saber bien la música que buscan. las muchas voces _incluso las internas_ que poco o pronto se suman pueden hacer tantas diversas versiones que la pareja que desea puede perderse en la pista.
si están para hacer sonar una pieza no deben perder la cabeza pensando en los dedos.
es fácil pisar una tecla más a la izquierda o pulsar la ancha en lugar de la estrecha, pero si se tiene el foco bien descrito en el mapa el ruido que salpica pasa de largo.

algunos dientes mellados no pueden asustar a las yemas que buscan el frío blanco. si pisan madera _como en we_heart_it_ deben saber que saldrá la nota buscada de la misma manera.
que lo que hace años pudo ser un inmaculado y perfecto piano luzca hoy huellas no lo hace menos válido.

todas las escuelas dictaron la letra de una canción que todas esperan. y cuando llega la fecha en la que ha de sonar en tono los oídos no trabajan y lo mudo desmonta.
detenerse ante el público que calla es lo que hace que el pánico se marche. respirar y entonar lo que dentro suena se hace everest cuando la prometida banda sonora enmudece.
centrar el deseo en la nueve_punto_seis de la bienquerida será la respuesta.

ochenta y ocho teclas dispuestas para los veinte dedos que sueñan. en singular o en pareja hacen sonar dos hileras.
echando de menos los dúos y las complicidades hermanas la asunción se atraganta. y con el nudo impidiendo a ratos seguir el pentagrama el banco recuerda que no tiene más de dos plazas.
las corales voces que quieran sonarán en las claves que sepan.
que los que ahora descuentan hasta lo concertado prefieren la clave de fa por subir dos notas al sol más reluciente. que en el año estrenado _y con esta canción por delante_ el trece reparta suerte.

viernes, 31 de diciembre de 2010

animales

comenzaba el año sintiendo cerca al tigre que anunciaron. sentí sus pasos y me vestí de valor. frente al viento me encontraría con el pecho escudado y el grito ahuyentador. con el felino llegaron feroces fauces y bajo ese yugo rugímos todos. hoy respiro porque me libré de sus colmillos.

escaparon pajarracos de carroña hambrientos. planeó la inesperada zancuda nuestras debilidades y tan rápido como vino marchó. un mosquito zumbó muy cerca del oído y mis dos palmas lo acabaron.
la casa de pájaros dejó de ser la de tócame_roque del árbol.

era uno. en el dos de mayo.
el lobo apareció.
con él muchos perros y entre ellos la dama. un canario, su nueva casa y el milagro.
y los animales que son humanos siendo hasta la médula animalitos nos dejaron leer otros ojos y tumbarnos a su lado.

sobre mis hombros cansados por lo luchado en el año luzco el premio gordo que me ha tocado.
edith_inga que nos ha visto hechos uno sacó la foto. sin saber bien dónde empieza o acaba el otro abrazo al lobo. rodeando mi esencia. vistiendo mi entero. yo desnuda _fuerte, completa y con heridas de guerra_ para lo que venga me hago _igual que él_ animal con pajarita y doy gracias a lo más grande porque la vida también da, no sólo quita.

lunes, 20 de diciembre de 2010

navidad

de esta guisa me han dicho desde weekday_carnival que están celebrando una fiesta. y yo digo que sea navidad lo que celebran. unos bigotes edding 1200, rombos, motas y rayas en negro y blanco, un pequeño leopardo y el rojo payaso se han reunido para devolver al mundo incrédulo el espíritu.

más de dos horas en el suelo del trastero desmontando un pasado guardado por vago y ni siquiera apareció lo buscado. las cinco figuras que me pintaron un día han confirmado el misterio que son y nos quedamos _por esta vez_ sin ellas.
con la casa sacudida y la cena como doble vía se nos acortó el día.
el siguiente fin de semana servían ya el 24 y yo con estos platos...

por amor llegaron a puerto. y era del bueno.
por amor abrieron la mente y aprobaron cimientos. y lo que una llamaba fiesta de cumple la otra lo decía circo. con la sólida base del foso arenado en cualquier lado, con la bicromática carpa, con las estrellas y barras en lugar de la tarta iluminada en diminutas llamas.
por amor entendieron que podría ser igual. que lo de una y otra era lo mismo con distintas botas pero iguales pasos.
por amor casaron sus casos.

si hubiera escrito esta carta el año pasado ahora diciembre no sería tan prieto. el tiempo que he pedido por si creyeran oportuno regalármelo los reyes me viene siendo necesario desde hace ya mucho y con los villancicos achuchando lo noto.
a punto de enero y soñando con agosto, con las noches más largas deseo los días donde no existe la prisa del impertinente despertador. y sin saber bien cómo nos vimos bajo el agua habiendo saltado del peldaño más alto. sin haberlo pensado estábamos en la fiesta excitada por la que ninguno daba nada. sin luces de colores ni grandes galas. sin música de fondo y con un bombón de licor amargo esforzándose por abrirse paso.
quién me iba a decir que estas fechas causarían tantos estragos en el teclado a merced de mis dedos. mucha electrónica tinta enredando mi aliento de lo que suponemos días de paz y dicha.

cogieron a sus tres pequeños y les propusieron el juego. desde mucho antes de la comida a la que estaban invitados para intercambio de regalos nevados por el espíritu navideño comenzaron a prepararlo. cada uno daba su idea o pedía el deseo. sin camiseta y con chaleco a pesar del frío seco iría el niño _bajo un abrigo grueso_ por puro empeño. el disfraz de arlequín _la mitad que encontró la rubia_ sería su traje para la fiesta. una mamá con pajarita _más grande por ser la que parió a la chica_ conjuntaría con su sobrino. la falda abullonada acercaría a los pequeños de ojos en deseo al clown. así el bebé animalito. así las mejillas hechas bombilla. así la estrella del árbol de parche en el infantil ojo.

una mirada fundida en la otra hizo del miedo un gozo. y el todo se hizo dos con un cuchillo para no reventar el sueño de la frágil burbuja que haría celebrar. con el sol y en manga corta corrió el verano a nuestro encuentro. con otro árbol sin bolas pero engalanado. con muchos platos pero sin polvorones ni turrones varios. con la piscina llena de niños y perros multiplicados. con los tacones en casa y los pies a ratos descalzos. con el puente que hará que todos lleguen. y con blue_eyes, sidonie, fredrika, bebe o la fitzgerald hacemos de los peces_en_el_río un cocoon o del tamborilero una figura de_cartón_piedra. la bienquerida con quien desde niño quiso que fuera así su era.

preparados_listos_ya! lo que te case al amor y a esa felicidad en la que ríes_lloras es navidad.

viernes, 17 de diciembre de 2010

alados

desde las cumbres blancas una sonrisa ha bajado volada por la brisa más fresca. la mañana ha comenzado limpia y dibujando al aire esa contenta mueca. veo la espalda alada de quien persigue sueños y no ceja en el empeño de ser su propio dueño. la cordillera cubierta se hace de posibilidades bandeja y nos las sirve quien pasea por ella.

cuando huimos de la vista del día a día buscamos más que dar de comer a los ojos. cuando nos vamos lejos, alto o a lo más perdido estamos persiguiendo las sirenas que nos llaman desde el silencio concebido en sonido sólo para nosotros.

la lucha por alcanzar metas algunos la leen como sueños incumplidos al otro lado del recorrido. al yo más aferrado le retamos. a ver si subes más allá de las faldas. a ver si surcas más costas. veamos cómo cavas de hondo o lo rápido que levantas refugio. y en un casino hecho para un sólo jugador lanzas la apuesta. serás capaz de aguantar y resistir lo que te eches. perderás el miedo que empachó tus otros días. darás con lo que era tesoro escondido. aprenderás y pasarás a ser maestro.
y con la superación como único espectador comienzas la gesta.
bracear una olímpica como cuchillo con mantequilla sobre la rebanada de los cincuenta puede ser un reto si mejorar la resistencia física es tu medalla dorada. y te mojas.
alejarte de la cota cero llegando al poco oxigenado cielo y tocar tu techo es tal vez el sueño que alcanzas a base de abrigo amigo y todo el equipo. y lo clavas.
tejer la manta que cubra dos camas puede que sea tu reto para alcanzar la constancia de una penélope que no deshará por seguir siempre en avance. y pones tu punto.

desde la tierra, entre rocas, la sonrisa bien nacida buscaba una respuesta cuando ha dado con la foto de milena_silvano y ha sabido que era la perfecta. veo la espalda alada de quien persigue sueños y no ceja en el empeño de ser su propia dueña. los peñascos bañados en balsa se hacen de superaciones bandeja y yo que paseo por ellos os los acerco.

parte de lo pétreo que vemos se hace abiertos. entre lo duro que nos presentan existen huecos. y a ellos va meditando la que recibió al tigre con los cambios que trajo. hacia ellos se dirige la que no teme al agua oscura sobre la que ha de poner _que se lo dijeron ayer_ más fe que vista.
a miles de metros de altura se respira la dicha de haber vencido tanto que un grupo de negros peñascos mojados por la mar en calma quedan tal vez diminutos. pero desde lo alto, en alguno de los resquicios que se cuelan por un fisurado blanco podría verse _con la vista de quien lo quiera_ ese otro pedazo de tierra hecho meta. para otra guerrera. para la que batalla por sus sueños en otra clase de vuelo. pero bajo el mismo cielo.

jueves, 16 de diciembre de 2010

conducta

la fecha señala que se repetirá la cita. hace 21 años. y la madurez nunca se hace adulta. la niña convoca. y durante un breve tiempo se deja el reducto que cada uno erigió desde entonces para acudir donde se le cita.

hay lugares en lo interno tatuados. son espacios sin metros cuadrados definidos por planos. son los sitios donde viajamos sin siquiera sacar billete. y siendo privados _por no ser para el resto libres_ tienen su recorrido, su clave, su contraseña.
de todos los capítulos del libro que redactamos a puño y meta hay párrafos que los borró la astuta memoria. la selección natural que mata lo que hará que sangremos más de la cuenta. hay, por el contrario, otras partes de lo que nos cuenta que se repite aunque no fuera a priori importante. fragmentos del texto que escribimos un día y sin entender hoy la razón reaparecen con fuerza cuando menos te lo esperas. y nos llevan.
me ocurre igual con algunos sueños. la recurrencia de los vivido dormida traspasa años, retomando situaciones paseadas desde que era niña y dormía. sueños con aspecto inconexo que vuelven a vivirse con todo su peso.
si las neuronas rebuscan en sus guardados y los recuperan de lo empolvado será que el sentido existe aunque a mí me despiste. bien despiertos o entre zetas, las que deciden son las cabezas.

el camino que lleva a la niña no es una evidente senda y cuenta con santa y seña. tan sólo a veces se abre en la urbe y con el frío hecho hueso deshiela la acera de casa a la ofrenda. terminado el oficio cada interior a su cubículo. unos por mar, otros en metro. unos despacio, otros en vuelo. y una vez todos en su aprendido nido se mapea el día diluyéndose en los 365.

hay una tarde con noche y mañana en un pueblo de provincias. hay dos guitarras, un sofá, cerveza fea, doradas zapatillas, abrazos, y ensalada con tortilla. de cuando en cuando regreso a ese rincón clandestino de amistad notariada y besos furtivos con la batería improvisada.
el motivo de aparecer en aquel sitio de nuevo sin subirme en la furgoneta blanca no lo conozco. se me hace extraño sostener de nuevo aquella cámara de vídeo capturando para el futuro lo que fue presente y ahora debería ser pasado sin saber bien dónde situarlo. puede que la escapada tenga mucho de encuentro con imposibles y haga de memorándum de lo que existe ahí al lado.

la ruta que me enlaza con la que hoy nos cita está formada por piezas distintas. ensamblados semicilindros _como los de live_internet_ de colores, cromos y risas hacen de nuestro camino al encuentro un conducto abierto a la luz y a la brisa. la tubería que nos une es una bajante con pendientes _porque insistió ella_ que hace de los días el juego que sobre un trozo de moqueta roja nos inventamos en su momento.
lo que siento en cada codo del trayecto sube o baja según los latidos. porque, salvo días señalados donde me salgo del tubo para fluir todos juntos, desde que buscó su sitio mis noches y días son de caudal variable.
mis venas y vías hasta sus días conmigo son un recorrido conducto en conducta recurrida. que aparece e insiste en detalles diminutos o importantes pero siempre de niñas.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

oculta

hace años _si cuento cuántos puedo perderme_ una imagen con cierto parecido a ésta de nan_goldin se quedó a mi lado. poco después le dí salida en un conjunto de postales que desde un pueblo bañado por el tajo se abrió camino hasta el profesor que luego soltara sedal para hacer su pesca.
un sofá de espaldas. los hombros y omóplatos del asiento reclamaban la otra vida de su esqueleto.

la carta a los reyes está muda. no dice nada. las palabras no se labran priorizando deseados ni deseos. es una misiva a la espera que le rellenen el plato y tiene para rato.

cubren su retaguardia como si hubiera nacido para contener paredes en lugar de sedentes. le visten igual por delante que por detrás pero nadie le invita a lucirse y con el tiempo el vestido queda en dos tonos dividido.

de manera inversa a la carta para oriente, tal vez de modo proporcional pero a la contra, va creciendo otra lista menos amable y más quejicosa. puede que el frío que llega con el sol devorado sea el que haga cuña de las piedras en los zapatos. y en lugar de abrillantarlos para esa mañana del seis los evitamos por torturarnos.

la navidad es de los niños. ellos son los dueños de todos los minutos. los adultos hacemos _como podemos_ por lucir sonrisa, corona y paso sin prisa... pero no nos sale.
de las dos semanas hacemos tres grupos. para la familiar nochebuena el primero. luego el cambio de año hace el segundo. y el último _y tan esperado_ es el del roscón de colorín colorado.
los mayores pasamos del primer hito al segundo y luego al postrero sin degustar lo del medio. y ahí se nos ve el plumero. no somos niños por mucho que nos disfracemos de intento.

en el centro de la estancia rosado descansa. sobre su cuerpo otro se alarga.

las máquinas que nos llevan funcionan si no analizamos. pararse a escuchar engranajes hace brotar mil dudas existenciales. ruidos que nunca se oyeron son ahora lo primero. vibraciones hasta entonces imperceptibles llaman en alerta encendida.
pensar en cómo se respira mientras se coordinan los brazos en direcciones varias hace de lo mecánico antinatura. el cauce se obtura. y más a finales de año con el repaso, el recuento, los augurios y seguros inciertos.
los pequeños no piensan en atar y volver al pasado. son ellos los que lo tienen asido porque allí están bien sentados. jugando cada día del veinticuatro al sexto del nuevo. corriendo sin presiones ni agobios. riendo sin más planes que lo que dejarán en su calzado.
los niños son libres porque no examinan cómo marchan. avanzan y no se paran a estudiar la cosa.
los no niños nos acanalamos. buscamos hasta desmontar la pieza más pequeña de la maquinaria que nos hace andar. y entre las piezas, sobre la mesa de examen, turrón duro con el de yema, un caracol de mazapán y peladillas como si pudieran engañar a alguien camuflándose entre ellas.

atrincherada la guerrera pide refugio al armado. con la ilusión sin encontrar norte sacude la brújula casi sin ganas. será que no hay cobertura a estas alturas. será que tras el aterciopelado escondrijo las ondas más infantiles te esquivan.
nadie diría que se oculta quien fue a echarse un rato. parece buscar reposo físico cuando escapa de su estado anímico subterráneo. la velocidad de los días empujó sus fuerzas a la vía y ahora pide camilla sin hacerlo público. busca aire y se tumbó del otro lado. busca energía y recostó su descarga en la parte evidente. pero al hacer del sofá sujeto _en pleno centro_ pasó la cara a ser envés. y lo que fuera para el resto frente se puso para ella al revés.
los pies desnudos no hablan de lo que recuentan los dedos escribiendo sobre su pecho. días. mantas. leche caliente. sandalias. agua. horas. espacio. silencio. baile. campo. sábados. meses. siestas. paseos. aire. tiempo. buen tiempo. tiempo. tiempo. y sopitas.

cuando llega esta época hay que comer mucho dulce para que pase lo duro. dulce hecho niño, dulce menudo. dulce hecho ojos brillantes descontando las noches que le acercan a los caramelos al aire. que comiendo estos dulces es como olvidamos las listas y empezamos a redactar nuestro queridos_reyes_magos.

lunes, 13 de diciembre de 2010

derretidos

cerraron la empresa.

cuando una bombilla se funde insistimos con el interruptor confiando que ha sido tan sólo un error. pero no. los filamentos se sueltan y generalmente sin dar aviso previo. las que alumbraban la oscuridad que aterra y hacían de la noche fiesta sirven apenas de improvisado absurdo sonajero. su vida ni siquiera al recuerdo. con la celeridad que marcan las prioridades las inservibles son sustituídas por las nuevas parturientas.

años atrás había habido un barbecho entre techo y pecho, allí donde se dejaban librar una vez al año los sueños. pero tras el periodo volvieron a sumar sillas y el bullicio ocupó una vez más sus oídos.
de pronto una circular en tono antifaz puso en alerta a dos pupilas que no daban crédito. desde las oficinas de recursos advertían que aquella gestión se haría por el bien del afectado. sería un cambio de sitio. la función sustituyendo a la obra. la vanguardia devorando la tradición de la leña. figuras de plástico para el nacimiento trotado tras tanto. y de todas las voces del coro las bajas enmudecieron. el resto siguió cantando con oídos más fríos que sordos.

el circo encendía los sueños. las letras prendidas activaban el brillo de las miradas de la escalera de color. del nieto pequeño al abuelo más longevo, todos, lucían bengalas centelleantes en sus ojos uniéndose en lo infantil de la ilusión primitiva. la familia al completo era un grupo de niños. y esa magia ocurría tan sólo a veces. cuando el hechizo circense hacía de un día un irrepetible cuento, cuando el deseo encantado de cada uno se fundía con el de los otros para ser uno y alar las horas en sueños.

cerraron la empresa. los que siguieron con la neofactura en otras tierras no dieron nunca más señal de vida. y los que quedaron varados con el monitor colgado aún miran si el móvil sigue activo.
el bloque de mantecado se fue descongelando como la esperanza de la adolescente soñando con la cita de su príncipe sin reinado. el globo de helio poco a poco fue cediendo y las partículas que pesaban menos murieron. el cardado para la fiesta quedó ahogado con tantas vueltas que dio la testa en espera.

cuando la luz dice que no es más todo son carreras a tientas. si no quedan repuestos y si no hay tienda alguna abierta serán salvación linternas o velas. la luz se sostiene por un tiempo. limitada despensa, que las pilas y las mechas también se agotan y con ellas llega la ceguera.

en algún lugar seguían haciendo algo parecido a lo que fluyó durante años. en otra parte la nieve fue perdiendo cuerpo y el silencio vistió el escenario.
quién levanta el telón más pesado porque acumuló desuso. quién lo eleva con dos manos para hacer que tres sonrisas logren borrar el pasado. quién puede engañar al puñal del teatro impostor a falta de la opera prima. quién mata al cuervo plomizo bajo un muérdago apolillado sin pretendientes besados.

faltando letras del alfabeto que en quelle_quaintrelle retratan sabemos que las habidas no darán mensajes iluminados. con su muerte llegó el cierre. con su inutilidad de encendido se hizo más noche el juego de la estratagema en cordero de los compañeros que corrieron a otros circos.

sin fuerza ni ganas. con el niño perdido entre villancicos. con las doce más cenicientas. sin vista. sin pistas. sin coronas magas ni birlibirloques trapecistas. con hambre en las noches y oscuro en los días vieron los que hasta entonces siguieron los pasos del baile que su ilusión se fue vestida de grupo con la música a otra parte.

la unión de las mentes era la que alumbraba letreros. sin comensales con los que cantar bondades van fundiéndose los sueños. no tendrán veinticinco los niños de cucuruchos derretidos.

lunes, 6 de diciembre de 2010

prever

alain_resnais quiso que l'année_dernière_à_marienbad tratara la memoria incluso de sucesos y situaciones que nunca tuvieron lugar. poco importa al caballero que pretende a la dama si ella estuvo en ese hotel como él asegura o es parte del imaginario. puede que todo sucediera un año atrás y la señora no recuerde _o no quiera hacerlo_ o tal vez nace de la imaginación como algo que pudo haber sido y realmente nunca ocurrió.

esperaba al volante y las luces de emergencia impacietaban _por su galopar más veloz que el segundero_ tanto que optó por evadirse de su momento. escurrirse por el reloj con embudo hacia la arena que cayó hace tiempo o abrir inexplorados caminos hacia lo que aún está por venir o tal vez ni siquiera.
tenía que bajar un mac y un pájaro. tardaban.
se vio en destino descargando el ordenador y al ave. el frío dibujó la inventada escena con las manos haciendo de jaula al plumado. y al abrigo de aquel invierno nocturno liberó su calor por creerlo encierro y voló hasta el primero.

para el director francés todo sucede en el presente, en el ahora. pero muestra coreografiados espejos que desvirtuan lo real. un cambio de escenario y vestuario dentro de la misma conversación. el constante movimiento de forma e intención del filme desafía a la razón. delphine_seyrig evita lo que se le propone_ eres como una sombra esperándome para acercarse_ y gira la cabeza. niega haber dejado las puertas entreabiertas. afirma nunca haber tenido bata blanca. apostaba por que él hablaba de otra. pero ¿y la foto? ¿y esos pasos hacia atrás según describía él su amor por aquella vida en los ojos?

en la acera supieron de lo imposible. dar con lo cercano no era igual que tocar lo de al lado. a escasos metros no alzaba el vuelo pero ellos lo supieron. era su sueño. o visión. o premonición.
cuando maniobraba para aparcar narró lo que había visto. su estúpido miedo por inventado. la gratuidad del temor infundado. expuso los detalles y suspiró sin lograr alivio en haberlo dicho. generarse dolorosas visiones no era precisamente un dulce juego. y lo hacía. o lo hizo. sin proponérselo llegaron las imágenes y lo no ocurrido quiso hacerse presente hincando su diente. sin haber sucedido hirió y lo contó para quitarle gravedad al sangrado. lo ficticio ligaba a intervalos con la verdad que les tocaba. descargaron el mac y al pájaro en su jaula.

a medio camino entre la realidad y el sueño, la película del 61 logra hacerse con un león de oro y la zozobra de quien busca en la pantalla lo fluido y la calma. pasillos infinitos, frases que flotan, barrocos jardines, lujo tocando cabezas y techos, misterio, secretos y pasos en paseo. divagaciones en un lugar donde el tiempo no corre. el ritmo avanza y se para. camina y se detiene. las frases se repiten. no se sabe lo que fue o lo que comienza a ser por tan repetido en un guión más poético que narrativo.

el suelo de la jaula se suelta. el pájaro de alas domésticas vuela, cruza la carretera y detiene su huida. le llaman. no responde con su trino como acostumbra. duda y regresa hasta mitad de calzada. la hora tardía elimina el tráfico del día. de nuevo abre las alas y a pequeños tramos anuncia que su límite no está enjaulado.
ellos _que cambiaron su celda por la mansión donde, a pesar de los límites, ya sí, volaba_ supieron que la libertad que otros veían era la muerte para el canario. soltaron lo que sus manos portaban. y el pasado se hizo con ese instante mixtura.
en el espacio más abierto de la ciudad tuvieron que hacer del delirio cordura. de lo imposible extraer el único final aceptado. y de escasos cinco minutos se extrajo un suspiro. suspiro donde todo se ralentizó grabando en real lo presagiado. y al alterar la resolución en la mente prevista, un suspiro de alivio.

visto o no visto. lo fascinante ocurrió en un instante. capturar un pajarito casero que vuela por vez primera al aire libre es casi un imposible. aquella explanada vacía, la bufanda como lazo, lo descrito con plumas y señales, el valor que nace de la no_otra_salida, un abrigo cual manta y su tímido piar obraron lo milagroso de un aquí_no_ha_pasado_nada.
si fue pasado o sucedía en estreno daba igual al alado y a los que le veían perderse en su tumba urbana por querer explorar y por instinto volar.
la mezcla de lo pensado jugando al amargo azar dibujado junto con la cruda y presta realidad. todo en un abrir y cerrar de alas... que a los ojos no dio apenas tiempo.

sin nominación al oscar como el guión marienbadiano los rescatadores aún siguen escuchando aplausos. las coincidencias entre lo ocurrido y lo que se llegó a prever no hizo más que inundar de firmeza a la experiencia. el abrigo sobre un ex-enrejado aturdido y la llamada de quien prefiere volver a su casero palacio hicieron de las dos palmas el ya previsto abrigo. desde entonces la mujer luce enmplumada debatiéndose entre bruja y salvadora. irracionalidad con gusto a caramelo de sabor variable.
lo he visto... lo he visto...

viernes, 3 de diciembre de 2010

continente

da en el clavo con su leve pulsar. antes enfoca. y antes escoge encuadre. y mucho antes la localización, las luces y lo que está aunque nadie lo sepa. tim_walker ha debido colarse entre actividades y tareas que mis últimas semanas ajetrean. con fondo neutro para evitar ruidos está la figura encubierta por los bultos de un mover ficha. puede que sea yo. y tal vez _sin yo saberlo_ el británico del gran click me retuvo tras su lente.

la nieve está menguando cajuelas. los maleteros de los viajeros se aprietan más por estas fechas. a punto de estrenar los turrones y con el belén o las bolas del árbol dispuestas, este parón constitucional e inmaculado nos tienta a todos cual lujurioso pecado. esta vez son cinco días los que pintan de rojo los calendarios. pizarras y oficinas inactivas. y en la cabeza de los que escapan pares de guantes extra y las recién estrenadas katiuskas.

la neurosis del orden angustia a la visita _que está de paso y se libra enseguida_ y el que habita en ella _que no ve salida_ se desangra por flecos en baile o el cenicero fuera de celda.
en cada casa unas reglas _a seguir o a no advertir_ y en cada cabeza unas mermas.
el concierto de todo orquestado ha de ser comedido y mesurado. sin exceso de pulcro ni de tirado, que uno abrocha la camisa de correas y el otro desata a las fieras. sin medias tintas y con gran acierto revela el inglés la imagen de la porteadora. en blanco y negro. el vacío y el lleno.

que nos vamos. ah, no, nosotros nos quedamos. hay falta de sueño, un trastero pidiendo huecos. hay ganas de tiempo y muy pocos céntimos. hay un traslado _desde el pasado_ que asusta a diciembre con las carreras de siempre. y hay poco espacio y apuntes buscando aprobados.

el que nos sirve editoriales como cuentos hechos foto debió pensar en el mío. ahora mis brazos abarcan lo que no me cabe en los días. la sombrerera, la caja, la valija. porque la fortuna de ser querida como mujer y como hija ha organizado reajustes.

la revolución de los vuelos pidiendo a gritos que se limpie el cielo. las hileras pausadas de los rodados subiendo a la calefacción los grados. el consuelo de los que se quedan que aparecerá en algún rincón del duelo.
en nuestra casa habrá cajas. un tetris durante horas que hará por limpiar lo que hubo y lo que esperamos. a cada uno lo suyo. dos a la siesta. uno al estudio. ésta a la ingesta de enseres de otros y propios. algo de fiesta. y las maletas de nuevo hambrientas.

cuando el contenido supera las fronteras hay que ordenar el continente _con toda su gente_ y hacerse fuerte. si las costuras amenazan con ceder es hora de remangarse, quedarse en tierra y no enloquecer. que sobre este río hay muchos más puentes.

jueves, 2 de diciembre de 2010

tablao

dadme un suelo blanco. un lienzo sin mancha que vista allá donde pise. un cielo tan limpio que espante los ruidos. el recomienzo. la mente clara. la luz.

pocos son los que advierten lo que bajo sus pies existe. lo ven y lo asumen sin darle vuelta a la tuerca. no lo eligen, les viene servido. y a pesar de ello apenas nadie rechaza lo impuesto. como si fuera el pilar o estructural muro lo dejan como lo encontraron. a lo sumo lo visten.

ha empezado a sonar más de seguido. el rumor que era una tos está cogiendo el ritmo y suena en sol menor. muchos bemoles y algún _cada vez menos_ sostenido.
las balas dibujan ahora trayectorias diversas. si antes llegaron de un lado con lo que vuela no hay quien les entienda. y si el secreto consistió hasta hace nada en no moverse del sitio parece que a quien ni se inmuta le hacen de hielo con un secador de pelo.

pintura rosa sobre las paredes de la niña, alfombras grises para la sala, muebles a medida, cambio de luces, una de las bañeras de ducha, siete nuevos enchufes y todas las ventanas abatibles. alguien cayó más allá de sus zapatos?

de las vocales la tercera se repite atronando su impertinente cuerpo. el punto que le corona apunta y recuerda que vas deprisa si te lo comes. es un alfiler con pareja que se alojan en la palabra de moda y que cualquiera daría por que pasara al olvido.
parecido a la inflamación termina. pero no se hincha sino que pincha. así lo hizo con la burbuja. con los sueldos, con los puestos, con la risa.
la aplastante crisis nos cubrió y no hay quien la extirpe.

tarima. azulejo. parqué. linóleo. moqueta. hormigón pulido. blanco como el de shelterness_dot_com. madera vieja. azul con crema. rojo o berenjena. verde espigado con cuerda. barnizado. desgastado. pulido. cálido. frío.

el tambor de las voces y los quejidos está empezando a ser hilo. sin partitura todos a coro van entonando la misma queja. los esfuerzos de más agujeros para anudar la cintura. los callos en dedos y la ceguera. las no respuestas y las horas extras. el run_run les sale y de vuelta entra.
la puntiaguda crisis es la tijera que calló al obrero y ahora le hace proteger la poca tela que queda. no se dejarán coger más el bajo ni aceptarán sin palabra más mangas estrechas.
el nuevo son del quejido toma cariz de protesta.
los que activaron las máquinas por remar igual sin tanto bracero ahora usan un puño para atrapar su ira. que saltan las ratas y aquí nadie anida. que ellos producen y las cuentas claudican. no hay para más. esto es lo menos a lo que temían llegar.
la tos y el bufido. la silla brusca con la blasfemia. la mirada perdida. la sardónica risa. la ironía. en cuatro por cuatro y a partir de las ocho. es lo que suena ya sin tapujos. con descaro. se destapó la sintonía.

el suelo que le sustenta lo siente inestable. marea. el pavimento que pisa ha comenzado a pesarle. en lugar de sostener su peso se le hace carga y quiere cambiarlo.
no tiene otro. el que sus pies pasean es el único de sus días y levantarlo hará que revolucioné todo. los ruidos. el polvo. los bultos a un lado. los embalajes. los operarios y su radio. la intimidad cedida. las sillas patas arriba. y vivir de prestado.
lo viene anunciando. cortará su melena el día menos pensado. y tras ello _se admiten apuestas_ quitará un tablón del suelo para dar el pistoletazo.

bajo las mesas sacuden sus piernas. la confusión del barullo hace del nerviosismo un tic coreografiado. poco a poco más sueltos. un taconeo. un taconazo. como una flecha el ay de la saeta. ya se ha montado el tablao.

dadme un suelo blanco. borrón y cuánta vida.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

preposición

desde apartment_34 la edulcorada julie andrews viene a ser el pepito grillo vestido de señorita. con la mirada hacia un lado juega a no ser la guinda. pero lo ha sido. ha sido verla y he sabido que su travesera no es más que la patada sin espinillera que apareció por sorpresa tras casi cuatro décadas.

no admite variación de género ni número y no tiene significado léxico propio. introduce elementos nominales u oraciones subordinadas sustantivas dependiendo así de alguna palabra anterior. es parte de una cadena recitada entre pupitres y que aún entre huecos craneales nos suena de vez en cuando. creyó que lo era. pensaba que la preposición era el letrero anunciante de muchos de los objetos que nos rodean. pero no. se equivocaba.

la mary poppins que nadie desbanca ha golpeado con su empuñadura de loro sobre la cabeza que ella quería despierta. la niñera de la fantasía cortó el vuelo a quien sostuvo durante tiempo el convencimiento de una posibilidad errada. quiso la señora del bolso sin fondo hacer uno de sus trucos y sirvió un despierte_usted_de_su_mundo con agua fría del cielo.

dos lexemas. verbo y nombre. acción, objeto directo y resbalón. la seguridad asumida durante años se mantuvo tiempo firme entre las cuerdas. pero con la granizada de ejemplos que su mente inocente fue recogiendo cayó en un k_o sin resistencia. sobre el suelo el diccionario de par en par abrió sus reglas y el corrector hizo el resto.

sin traje negro y con el sombrero escondido ha jugado luego al despiste. una vez dicho y marcado en rojo la falta, la primavera de su vestido ha hecho como si nada. igual que ella. igual que su boca entreabierta siguiendo atenta a una mirada sobre el vacío. así su pelo. así su brazos. así su sostenido.

paraguas para la lluvia. parachoques sobre los coches. pararrayos por si hay tormenta. y la cuenta que está para darse dejó al alumno sin enterarse hasta hace nada.
detiene la tromba. protege del golpe. absorbe la electricidad que las nubes blasfeman. y el verbo que bloquea y preserva no pudo parar de aleccionarle cuando los paras brotaron.
lo que antes era de pronto moría dejando paso a otro sentido en perfecto sitio. echando a otros entraban los nuevos fondos encontrando _en los travestidos durante lustros_ asientos a molde.
el para qué sirve dejó de preguntarse. ahora era un mixto formado con intención de explicar los múltiples destinos del verbo que impide el paso. sobre el mango, en el morro de un vehículo, en lo alto del tejado, y en otros muchos sitios colocaron al actor con sus manos.
y sobre el cuaderno del que aprendió tras tanto círculos rojos señalando lo bien vestido y mal formado.

dentro del estudio donde se encuentra no lloverá por mucho que insista por saber ella de cielos y chimeneas. hace del resguardable musical instrumento como si continuara entre sonrisas y lágrimas y simula no haber dicho nada.
lo ha dicho. la preposición se hizo lexema. y cayendo chuzos la letra con la que termina se fundió con la del siguiente cambiando el significado de aquel vocabulario con un rojo semáforo. eso sí, tras la variación sigue sirviendo para lo mismo. que hay mil lecturas para los escritos y no siempre llueve a gusto de todos.

domingo, 28 de noviembre de 2010

siam

eran de la tía sara. eran de los modernos. pelo corto y tan sólo oscuro donde el riego no subía el mercurio. cabeza triangular con ojos almendrados y oblicuos. eran dos. eran hermanos y llegaron a palacio.

dicen que has de hacer al menos una cosa que temas al día. como la manzana que aleja al doctor. la dosis diaria para fortalecer la autoestima y forjarse por dentro es saltar vallas. y si son altas, mejor.

no me gustaban aquellas fuentes. dos rostros enmascarados con la boca abierta regalaban agua en un rincón sombrío a la salida del parque. era el peaje por el que pasaba mi temor de niña antes de irnos a casa. la piedra fría entre el verdín húmedo con las inertes caras hacían que girara mi vista hacia otro lado y mis piernas corrieran.
para que se haga mozo el abuelo le recetan los paseos. el ejercicio diario hace rodar mejor los engranajes ante imprevistos y pincela de mantequilla los movimientos secos. el caballero libró pequeñas lides y su armadura cogió espesor y defensa con cada una hasta vestir valor en la gran guerra.

quintín de la torre hizo en 1922 lo que tanto tiñera de oscuro mis paseos, lo que colocaron hace pocos años frente al sitio que yo esquivaba. y ahora, que paso a diario frente a su re_sita obra, miro las máscaras sosteniendo los resquicios de lo que trabajé por aplacar durante tanto.

el vagabundo advirtió a la reina de los cambios en su trono. llegado el momento la dama comprendió que su temor era infundado. las novedades no destronaron su puesto y sus días transcurrían con variada normalidad. lo dijo el golfo y no sucedió tal como presagió, tal vez exagerando para prevenir a la de cuna alta.
llegaron de visita y con ellos el bozal. cantaron hasta rodear su regio cuerpo y escoltada por sus sinuosos ronroneos sintió ser celda. el terror se hizo con el reinado. la corona dejó de hacer magia y el calabozo de su esqueleto impidió que diera un paso.
corre reina! corre!

entre mil cachivaches escurrieron su bulto. un euro por saltar el muro más alto. la transacción resolvió el jeroglífico en una de sus posibilidades. entre ropas de tercera y juguetes despiezados, con una moneda se embolsó la solución. dos gatos con los cuellos bailando al unísono como los de what´s_blogging_my_view cantaron su canción y la hazaña se rubricó.

fueron la mordaza para sus ganas. eran el miedo que acorraló a la monarca. el papel del malo que hace al resto bueno. la pareja que maúlla lo incómodo hasta sembrar la angustia. los felinos que se cuelan y para cuando te quieres dar cuenta se instalaron. eran un dúo retorcido. los pandilleros domésticos. los que atracan cuando vistes pijama. los que asaltan antes de que pongas la mesa o en mitad del primer plato. los que nadie quiere. los autosuficientes. los que lamiendo heridas se enquistan y no hay agua que les salpique.

la ecuación se resuelve saliendo de casa, sin buscar las grandes galas. cuando la incógnita parece no despejarse el cuerpo de uno se cuela en el prisionero y siendo equipo se abre la calle.
corrió asustada la dama. escapó de las gatunas garras hasta dar con el vagabundo que le abriría sus propios mundos. de todo hubo. callejeras aventuras, una rata que les lleva a la perrera y un plato de pasta que les alumbró la salida en el beso.
de no ser por el temor al bozal nada habría sido igual. de no ser por la visita de la pareja con la amenaza acicate la reina no habría salido jamás de su dorada jaula. así, los temidos malvados del cuento son de velado modo la salvación de la prisionera acomodada en su sillón cobarde.

un miedo al día. dos gatos en tu vida. lo que por separado no marcha encuentra el cauce al hacerse uno. cuando las cabezas van al tiempo el problema se acuna y la canción se hace lenta.

rechazados _como las fuentes de máscaras frías_ los gatos aparecieron dando razón a la historia y encontraron su sitio. bien entendidos son bienvenidos y _ya no son visita_ ahora se quedan. para ser estímulo vestido de carcelario pavor a veces. para bailar la sanación con la respuesta a cuestas. para eso se quedan. por un simbólico euro pagando lo que no se valora en dinero. por salvar mil vallas. por salir de los miedos.

eran un par que parecía unidad. eran siameses. un nombre si. el otro am.
me los quedo. que ahora comprendo el cuento. vengan los gatos al mundo de perros.

jueves, 25 de noviembre de 2010

augé

ya existían. a pesar de haber sido bautizados estudiando la sobremodernidad estaban ya. no son novedad. el antropólogo francés quiso tal vez saber dónde se hallaban los ojos de la chica que en jesse_tng nos muestran vestida de azul y con cuello impoluto. puede que tocara ya preguntarse por el nombre del sitio donde escapamos los hombres cuando no pisamos el adecuado a lo que aflige nuestro costado.

piensa que debe calzarse. ha escogido la ropa sobre la que primero posó su diestra al abrir la puerta. no sabe si hará frío. duda del agua que caiga. ha de vestir sus pies. lo sabe. el calor lo escupe la máquina atada al enchufe. un calcetín en la mano. sobre su piel apenas la gris luz del día turbio. le esperan. recuerda la hierba y los dedos descalzos. sus manos quietas parecen ciegas.

lo escuché mientras tomaba nota de lo que aquel hombre repartía. los enclaves por los que transitaban seres anónimos, ajenos durante un tiempo a su propio origen o identidad, parecían tener ahora nombre. para explicar como atacar el proyecto puso su silla a estudiar los recorridos, los usos y las demandas. los individuos formando conjuntos y deshaciéndolos al azar pasaban de pronto a ser lo esencial del ejercicio. los anónimos que cogen el número dispensado marcarían el ancho de galerías o el número de habitáculos. unidades que hacen grupo desde sus nulas o reducidas relaciones interpersonales. gente que momentáneamente olvidan sus historias pasan a ser tan sólo usuarios. una visita más a un web site. un taburete libre menos en la barra. clientes, pasajeros, sedentes. los que no lucen nombre. los que a lo sumo se hospedan en un nick escogido. este conjunto variable baila lo mismo sin escuchar música alguna. y con su danza de entra_mira_coge_sale pasaron a ser herramienta para mis noches de arquitecto.

se diría que espera. parece pensar profundo. el rictus habla lo que su boca no afila. algo teje por dentro. se diría que espera.

en un vagón cuatro ojos se cruzan y no volverán a verse. ahí hay uno. en el pasillo de embutidos del hipermercado un carrito gira sus ruedas para que dos cestas pasen. otro. siete adultos rodeados de niños _se mueven tanto que mejor no contarlos_ y el guardia del centro en pleno bullicio. sería uno más.
sitios donde no hay identidad. allá donde los vínculos directos entre el que lo ocupa y lo ocupado no existe.
la soledad de la condición del humano de ahora obligó a dar con un nombre para poder introducirla en conversaciones. el cruce de las relaciones más frías _incluso tecnológicas_ debía dar con una tarjeta de visita con la que presentarse en tantas fiestas en las que aparecía. identidad para lo inasible que cruza las débiles fronteras.
mensajes al muro de los amigos. palabras para todos y ninguno. textos que indican por dónde ir, cómo adentrarse, qué enlace seguir para dar con más. contactos sin roce, fugaces encuentros tal vez con años de distancia entre emisario y receptor. instantes de tránsito, autopistas donde no pararse. un pulgar hacia arriba sumado a los que cientos de gente sin rostro pulsaron antes. la virtual comunicación disfrazándonos de abrigo. la seguridad del rebaño donde los muchos consuelan lo personal.

el enredo de hilos inpracticable de su cabellera habla de guerra. lo que no hace ella. la maraña de su cabeza _se apostaría que también por dentro_ da vida a la inerte estampa. cuerpo sin fuerza con seda en perfecta blusa. cejas marcadas, subrayadas, y oculta botonadura. maquillaje en serenos labios más apagados que prendidos. y los ojos. esos ojos perdidos. ¿estarán recorriendo algún camino?

se pasa por estos espacios _de comunicación, de consumo o de circulación_ sin relacionarse con la carne y piel. son sitios que se solapan, se yuxtaponen y los tan alejados parecen en puntos hacer conjunto intersección de aquella teoría que los pequeños trabajan. como en ejercicio escolar: lo acumulado por compras pasa a ser asiento 23-b de un viaje al caribe.
la globalización conformada por ilocalizados seres que a lo sumo condecen la huella de un digital rastro. las frases regaladas desde el valor que da no estar en casa de nadie y al tiempo de todos. negaciones, sentencias, versiones, apuestas. escudos infinitos lanzando flechados mensajes se hacen la nada y de nuevo el todo en un instante. ameba fluctuante que no tuvo nunca _hasta que llegó marc augé_ nombre.

vuelve a pensar que debe calzarse. el calcetín sigue desparejado a la espera de vestir algo. cuánto habrá pasado. no recuerda si cerró bien su correo. tal vez haría falta comprar leche. tiene que irse. le esperan. no sabe si hará frío. la misma luz. mucha gente en su cabeza. aún tiene tiempo. sus piernas no sabrían correr. eso piensa. está quieta. piensa en eso y en que ha de salir de allí. de donde se encuentra. el no_lugar que ahora le aprieta.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

diligente

las ruedas siguen lo que las bestias pisan. se llame vicente. se llame clemente. da igual cómo se le conozca al que encabeza _usando la misma o no_ que el rebaño le sigue. allá donde él vaya es donde irá la gente.

por tantos frentes venía el azote que decidió sumar su nombre a la lista. junto a su apellido, una cifra. el número a sumar a la larga hilera de hormigas con bultos de vida.
en los mentideros se decía. se susurraba entre encías. los cielos que avecinaban tintaban de oscuro las sendas. estantes hambrientos advertían de los cerrojos sin fecha. ventanales sin qué mostrar más allá de la polvareda. mirones sin intriga por conocer lo que a todos pica. que la peste está entre ellos. que la muerte es la vecina. que caer ya no es noticia y alejarse es medicina.

animales que fichan puntuales balando el cante más alienante. todo igual en lo tan distinto a lo de antes. pacen para que el buche no hable. rumian, aran, obedecen, hacen que crecen cuando sólo renacen. son los del traje con segundero coordinado. son los que tejen y no tosen. son los que esperan turno, los de las celdas. los que piden permiso aunque no exista quién lo conceda por ser el derecho de antemano suyo. aunque no lo sepan. son los que levantan el mapa de cabo a golfo. son los que callan la alarma y los que la programan para echar persiana. son los del corre. son los del sigue cavando. son los de la correa a cambio de apenas tres ceros. los que bendicen la ironía de ganar explotando. aborregados señalados por gozar fortuna. diminutos insectos convertidos en señoritos al lado de los que ni siquiera al pan llegan. engranaje activado por el puerco manso que engrosa chequera al ritmo de su cadera gritando el burlón desmárquese_quien_así_lo_quiera.

de los últimos doscientos tan sólo sesenta quedaban. con su marcha el número se reducía y supuso que aquello pronto se esfumaría. de lo que hizo crecer para los suyos el sol y el frío serían testigos. poblado fantasma sería aquel sitio. calle sin nombre. pasado borrado. camino diario con las huellas sepultadas por la arena sin batida.

al irse la luz ya nadie sale. pesan las tardes y todos lo saben. en la derecha lo que dispone comienza a perder contorno. los números no cuadran. van guillotinando los dedos que cuentan. con el amanecer el cuento es lo mismo. lo reservado para lo fijo pierde equilibrio. nada es seguro. en la mano izquierda ayuna quien no perdona. y en el panal de abejas zumban obreras y zumba la reina.
las cigarras voluntarias se camuflan entre las obligadas. las mineras conserveras resbalan del listado. más mesas sin silla. menos carreras y ruido. de dos años a esta parte el juego dejó de serlo y lo serio parece recreo. nada es creíble. ni las formas, ni los rojos, ni los tiras_y_aflojas. nada es medible. ni lo perdido, ni los caídos, ni lo que queda. los que mataron tan sólo adelantaron en tiempo y susto a los que pasean ahora la vacía cesta. que como niños se aferra cualquiera a un trozo de mimbre sobre la marea. caperucitas... animalitos.

la caravana saldría en semanas. al irse de la sala el resto, las tres cabezas asamblearon sus miedos y acordaron empacar sus arrestos por otra vereda. levantarían su propia carreta. tenían caballos y mucha madera. incomunicadas como estaban sus vías perseguirían noticias. sin cabeza directora habría que buscar la tangente. si menospreciaban sus vidas por ser tres motas perdidas harían de sus negras vestimentas armaduras guerreras. como stella_tennant por la cámara de arthur_elgort. la casa a cuestas. lo hecho a otra parte. no cederían con lo logrado. lo suyo a su costado. como sus hijos. como sus recuerdos. como sus bártulos.
todavía no era más que la mecha de no dejar las patas quietas. aún no podían abandonar su evaporado sitio. ignorado hormiguero planeando con cabeza. los que renuncian a ser aparte _u olvido_ maquinan con tiento la ruta de la diligencia. de eso va el reto. de ser diligente cuando falla el dirigente. que haya suerte!

martes, 23 de noviembre de 2010

reinicio

puede que intentara retenernos. tal vez no se apagaba por evitar que le dejáramos sin posar los dedos. quién sabe si era el motivo de su testaruda desobediencia. cómo saberlo. poco importó una vez apostado por el riesgo. lo apagamos. se acabó. eso fue lo que pasó.

que tan distintos continentes tengan similares contenidos no es muy sencillo de asumir. en principio. que quien te mira posea lo que asegura no se sabrá nunca hasta _si es que llega_ la prueba. en el diario ves si la tecla del intro funciona, si da aire, si resoluciona. trabajándolo de continuo es como se aprecia si el comando ordenado es activo o se atasca en un no_responde irritante. si sus palabras hablan de lo que hizo y busca ser a partir del nuevo diseño no podrás más que creer en que serán sus poderes los que den vida a tus intenciones. en equipo. el escogido y el elector. que son lo otro en interactuado ciclo de ida y regreso.

murió la máquina. con ella nosotros. nuestros retazos en mil formatos se pusieron a nado para la pesca _lenta de caña de palo_ de quien los sacó de ese abismo donde nuestros esfuerzos _ignorantes ellos_ no llegan.

es fuerte. pisa segura y convence con sólo moverse. es la persona sobre la que dejarías caer tu osamenta si en el juego del padre gitano te lo pidieran. a pesar del ni_de_tu_padre. a pesar de las infinitas posibilidades por ser inexplorada era te echas. tus kilos mueren sin ojos esperando ser recogidos por los brazos del otro. lo harías. eso decías.

han sido meses. así como suena. tantos días sin ser instrumento que pasó a ser el aparato un sinsentido aburrido. no podíamos crear con sus tripas y desde que abortamos tareas cada botón quedó enmudecido. pulsar en vacío. teclear para no dictar.
de dos manos pendía el cofre encapsulado al otro lado del pantallazo en bucle. de aquella inesperada muerte nació a fuerza de lo obligado lo que no cabía antes del dardo. lo que marchaba se había parado. frenó en seco aquello en lo que confiamos con un recorrido asumido. con el cuerpo cada vez más frío la historia tuvo que aprender a ser otra. el ordenador nos mostró su lado tarado, su agotamiento o su ausencia de más recursos. sea como viera el monitor enlutado cambiamos de bando. si en un principio la falta nos cegó hasta obviar la ausencia del cuerpo, más tarde alargamos los plazos, dilatamos los tiempos, encontramos momentáneos suplentes y descubrimos que el fallo puede vivir _una vez por error_no más por favor_ en el nido.

las piezas encajan mientras giran en baile los tornillos. en armonía pareja parecen hacer de la tarea fiesta. déjate llevar. fíate de mis vetas. soy un árbol. somos las ramas abiertas. soy las puertas en par sin miedo al vacío, el martillo engomado silenciando lo malo, los cajones más capaces. soy erguido, soy tus piernas para cuando no alcances. soy un árbol. los cajones. soy tus piernas. soy un árbol _me repito_ con ramas para tu calma. soy cajones _esto me suena_ soy un árbol... árbol... cajones... ramas... árbol... árb... el pie se acelera y... ¡¡¡salta por los aires el líquido haciendo rodar cada tuerca!!!

astillas por todas las esquinas. silencio del motor que rumiaba bajo el parlante teclado. lo que creímos nos sorprendió a todos. con las manos en la masa, con las ramas de cama, con los tornillos haciendo salto de página, con el archivo iniciado más que en camino.
maderas y martillo sobre el suelo empapado.

en dos_family nos enseñan la imagen. lo que parece inservible tiene más días. parecía no ser útil y aprendió otra vida. había un botón que le convertía en limpio lienzo. donde posar ideas y planes de colores con garabatos. tan sencillo _basta descubrirlo_ como pulsar reinicio.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

otoño

que lloviera era un motivo a añadir a los cuatros pies acelerados. hacía meses hablaron de ello sus labios. de los mitones y los cuellos altos. de los paraguas y los achuchones combatiendo los pocos grados. la luz robada al día les precipitaba a la cena y al edredón hasta las cejas. eran noviembre y todo aquello era el icono esperado.

las tres habitaciones se besaban en un rincón que endulzaron con pastel rosa y papel pintado.
tres suelos se deslizaban hasta el punto que sore_thumbelina fotografió. cada piso con su historia. cada pavimento con su personalidad marcada. con pétalos y filigranas. de pelo corto y en lana.

pocos se atreven. no todos se lanzan a mezclar dulce y salado. y él lo hizo.

tres moquetas.
primera. pétalos dentados y cáliz con dientes triangulares. flores leñosas y tallos largos extienden sus planas hojas de base envainadora. el clavel es carnoso _de ahí su nombre en otras lenguas_ y luce por faralaes unos volantes gitanos que encienden de rosa, rojo o achinado a quien le revuelve las faldas.
segunda. del tallo la bráctea y de ahí las hojas restantes. ese es el cardo. nada aristócrata y silvestre. flor afrutada con aspecto piñonero. azulada y seca guinda en pleno centro de una corona de amables espinas.
tercera. crucífera de familia le llaman brassica_olearacea, lo que quiere decir col _col común_ pero con matiz. la genética ha logrado en el mediterráneo hacer de esta verdura un ornamental alimento. berza decorativa. repollo florido. redicho lo dicho.

por un motivo _tras juntar los seis contados_ puso a trabajar sus manos. así fue con la nata dulce y los guisantes salpicados. así ocurrió con la motera y los pantalones de lana aseñorados. sin pensar en el después ni en las miradas interrogantes. hacer con ojos valientes y no tanto cerebro cordero. ese era el innato secreto.

la galería, la habitación y el vestidor besan sus bocas. flores para el amor. flores para los que pisan buscando calor. nuevas miradas para los suelos que habitan. nuevas lentes para los focos que atienden. sin temor a ser correcto uno se desmelena y mezcla. heterogeneidad bien casada. multitexturas en coherencia. tres formas. tres aromas. tres colores. tres para los pies que caminan haciendo hogar donde posan. quién dijo que en otoño sólo nos resta esquivar hojas secas.

jueves, 11 de noviembre de 2010

prestado

de las dos imágenes de oh_my_milky en las que retratan esculpidas flores he optado por ésta. más cursi. también menos dura. pero eso uno lo ve cuando conoce su historia.

había conseguido dar con uno de los rifados asientos. llovían todas las nubes inventadas y los pies _a pesar de las botas_ se quejaban. contra el empañado vidrio que tapaba a la noche imaginó a tres receptores. los redujo a dos por poder haber recibido uno de ellos un par del trío. e imaginóse por un instante como continente de un corazón prestado.

aún existe la duda. todavía baraja la idea sin saber cómo dará forma a la ausencia. cuando le falte. cuando no se atiendan. aún se pregunta si hacer o dejarlo quieto. oscilan sus planes entre la vida que siga o correr otras ruedas. si somos más que lo que se enfría al rato de parar el motor o no no entra en la saca. lo que santo tomás pedía era _tal vez_ algo distinto a la falta de fe. quizá su petición era la súplica de un nuevo contacto. el si_me_dieran_un_minuto que tantos suspiran anhelando al que falta. puede que siga tramando cómo actuar siguiendo los miedos y amores que el santo pudo sentir antes de aquel costado al cual invitaron. está la fe. y está el querer por el tacto.

el bus tomó la curva para dejar la rotonda. de ser su órgano heredado sus ojos habrían _sin duda_ cambiado. y como la tromba de agua que caía desde esa tarde, le bañó con más fuerza lo que en ocasiones había visto algo escorzado. nadie es dueño ni de sus pasos. lo que arrastramos. lo que mostramos y bajo la piel nos habita no es nuestro por más que la magia de la vida nos lo diera al nacer. si escuchas, si masticas. si abrazas, si caminas. si fecundas, si dormitas. somos con suerte independientes de caja y alcalinas. pero no siempre. ni por siempre.

vestían pieles para el abrigo y lo horneado era cabrito. sobre la mesa un vaso con rosas secas decoraban la fiesta. a un lado la recogida leña. y la idea de cómo tenerle cerca bullía en su cabeza.

a diario abandonados cuerpos se hacen presente para encender otros pendientes del hilo. luego tierra. otros ceniza. y mientras se esfuman sus huellas físicas ya están estrenando nuevas escenografías. el jardinero es ama de casa. la empresaria es camionero. el abuelo es niño de cinco y médico enfermo.
bajo la cáscara. en silencio para la vista. retumbando dentro de la piel está lo que donaron para que siguiera _quien fuera_ respirando.
llegó su parada. abrió su paraguas. aquello no remitía y con el tambor de las gotas tecleó su renuncia. no soy mía _se dijo_ caminando segura. no más que si cualquiera de mis vísceras trabajara conmigo una segunda vida. no más que si alguno de mis órganos hubiera sido regalado con los ojos cerrados tocándome la lotería.

la duda en la solapa. siete flores cinceladas dando otra forma a lo que fue.
ni su mano ni su entero. ni su polvo ni sus pelos.
cuando la mano toca no busca creer que sigue lo que no ve. cuando los dedos abrochan las flores sienten más cerca parte de lo que ni siquiera era de ella. la tibia se hizo calor para acercar lo que de otra manera es.
un broche heredado. algo prestado. como todo. como estamos.

lunes, 8 de noviembre de 2010

humos

al abrir la maleta la bofetada escapó de la lana. entre la ropa y las botas cuatro días de estufa de leña y chapa. durante unos momentos reprodujo su jaqueca. el olfato era el viajero que le recordó la prisión encamada de aquel día y medio en el pueblo.

contaba con riendas. pero el lomo iba sin silla. los pies descalzos. ni estribos ni cincha. y esa mañana debían salir trotando. les esperaban. hacer lo correcto tronaba de lado a lado. estaban ellos y les cubrían los otros.
las imágenes superpuestas en un collage difuminado variaba por instantes. nada era como lo de antes. o tal vez se equivocara y lo que veía en su retina borroso era la misma historia de siempre. los pesos en veladura le restaban plumas de los brazos cortando su alado. las sugerencias, las peticiones, las frases caídas, las intenciones, los planes ajenos, las miradas dichas. todo de golpe le aparecía y se le retorcía.
había un camino. debían andar y hacer de su día un completo. dónde posar cada herradura, cuánto tirar del cuero en cinta, era la duda. ninguno de la pareja supo de primeras cómo afrontar la ceguera invasiva.

recordó aquel laberinto de esquinas que guardaba un desértico hielo con pulgas. el silencio era más gélido que las superficies pulidas. y los grados bajo cero herían en quemaduras.
sin entrar se diría que la paz blanqueaba aquel sitio. con los pulmones cargados del aire que allí congelaba se apagaba la llama. la estepa rusa encumbrando la más fría. guerra sin balas. armas vacías.

tras tanto vivido en equipo las horas últimas resultaban menos jeroglífico para el equino. ellos, que saben leer de otros caballos y de humanos, distinguen el miedo de la furia, la confianza del ansia, el deseo del dolor.
sin diván de por medio hizo tender el cuerpo de quien veía de más y sin receso. y allí tumbados respiraron la idea de hacer de la leña un árbol más fuerte. permaneciendo todos erguidos frente a multiplicados ecos de aullidos.
de sien a sien una corona espinada de la que manaban lágrimas por no ver nada. para su frente eran ya puntas convertidas de las plumas que habían ido prendiendo de su cabeza los que no daban a comprender _algunos ni pretendían_ lo que su ojos cargados de flashes pedían.

de entre las prendas de abrigo empacadas lo combustido _tras asustar al olfato_ se esquinó en el ring con los cubitos helados del bélico lugar recordado. y en aquel cuadrilátero no se pasó al segundo asalto.
el fuerte aroma a quemado venció sin batalla al falto de olor blanco frío. el hogar desatado a la corrección forzada. la fluidez sin calendario a las medidas tomadas. la carrera embarrada al zapato apretado. lo que el amor clama ganó al bramido del decálogo de conducta. la risa _incluso tonta_ acalló la vergüenza estúpida. el pase_quien_traigas borró a los prejuicios del plano. la buena cara al mal tiempo. la remendada lana al qué_dirán_si_no_me_peino. herencias frente a apariencias lleváronse el gato al agua.

el brazo _aunque parezca raro así llamarlo_ del corcel lucía una palma sellada _loveology lo enseña_ pidiendo auxilio. que posaron la diestra solicitando miras calmadas. los ollares del animal tomaron para sí el revuelo y despidieron el freno.
avanzar no ha de implicar forzosamente ir derecho hacia el frente.
qué dolía a aquellos dedos marcando el blanco pelo moteado. qué irritaba desde el mismo centro a quien veía salpicadas imágenes coincidiendo. las demandas. el día con caramelo. la ayuda servida. ser guía y no centro.
sanar arañazos de un errado camino puede lograrse. por la senda menos directa o más empinada a veces se llega mejor a destino. no siempre la línea recta es lo bueno.
y la zozobra que obra en la cabeza bombardeada encontró cauce en el relincho callado. así se hizo más uno el conjunto. así maclaron las piezas. del menudillo de la mano izquierda a la pospierna sobre el corvejón diestro con cada echado cachito sobre la alfombra del salón.
jinete enfermo hace al caballo cojo. la carretera a ciegas se rechaza al dar con la vereda con lentes puestas. si uno es mitad el par no es unidad perfecta de no hacerse mezcla.

no se escoge el olor a chamuscado. ahumar las prendas hace girar lavadoras. pero supo que lo que por la cremallera en bostezo se colaba era mucho más que madera quemada. que para malos humos los del helado mundo donde el amor va en probetas.

el caballo habló el idioma de quien tacharon de indio. vieron sus cómplices ojos el socorro pedido. supo leer la humareda que la tela hecha tapa dejaba descubierta a trazas. tanta leña amontonada entre las chispas y brasas eran algo más que fuego encendido. eran señales. señales de humo. para quien lo entienda.